Columna de opinión
La Semana Santa, días de Libertad y de sueños
Fernando Meraz Mejorado
NEMESIS
Fernando Meraz Mejorado
Estamos a punto de entrar en la estación de la Semana Santa, a pisar esos «Días de Guardar» que con sabiduría nombrara Carlos Monsiváis. Son fechas que, como mareas, coinciden en el mundo: junto a la Navidad y la Pascua, constituyen el alto en el camino, el silencio ordenado donde las creencias, una y otra vez, detienen el galope del mundo para mirar hacia adentro.
***
Fue la historia la que dispuso que estos días, nacidos del rezo y la memoria, fueran tomados por los hombres de gobierno y los dueños del tiempo para entregarlos como descanso a sus semejantes. Y he aquí la paradoja: lo que realmente se celebra hoy en el occidente es el reposo, porque la fe, que fue antaño río caudaloso, hoy se ha vuelto arroyo que se pierde en la arena.
Las campanas aún llaman a recogimiento, pidiendo aque no se apague la luz en los templos ante la dispersión de estos tiempos, pero la gente escucha su llamado como quien oye lejana la lluvia.
***
La humanidad se agrupa, como grandes naciones, en cinco creencias fundamentales:
Está el cristianismo, que lleva en el corazón la figura de Cristo como quien lleva una antorcha;
está el Islam, que se inclina ante la palabra de Mahoma;
están el Hinduismo y el Budismo, antiguos como las montañas,
y el Judaísmo, memoria eterna de un pueblo.
Los números son así de claros y fríos como la piedra:
El cristianismo abraza casi la mitad del mundo, un 41% que se extiende como un vasto territorio;
el Islam crece y se multiplica, sumando entre el 24 y el 25 por ciento de los corazones;
el Hinduismo, con su panteón de dioses donde brillan Brahma y Ganesha, ocupa el 15%;
el Budismo, camino de paz, fluctúa entre el 5 y el 13%;
y el Judaísmo, aunque apenas suma un 0.2%, es raíz inquebrantable.
***
Sin embargo, al final de las cuentas y de las oraciones, la inmensa mayoría de la humanidad no tomará el camino de la iglesia o del templo, sino el camino de la carretera, del mar y del descanso. Porque estos días, más que de fe, son hoy de libertad y de sueño.-oOo-
Más columnas de Fernando Meraz Mejorado
Fernando Meraz Mejorado
Ya viene la tormenta política
NEMESIS Fernando Meraz Mejorado Ya se despierta en cada capital, en cada cabecera municipal, ese latido que precede a la elección:…
Leer columna →
Fernando Meraz Mejorado
El secuestro, robo del aliento
Fernando Meraz Mejorado El secuestro no es solo un hecho criminal, es el secuestro mismo de la vida humana — como…
Leer columna →
Fernando Meraz Mejorado
La pena de muerte, la faceta más primitiva de la humanidad
NEMESIS Fernando Meraz Mejorado Ante el debate generado por la posibilidad de que el gobierno de Sheimbaum decida restaurar la pena…
Leer columna →
Fernando Meraz Mejorado
Cuando el bronce se convierte en espejo
Fernando Meraz Mejorado Hay momentos en los que una ciudad mira su propio espíritu a través de lo que decide mover…
Leer columna →