La Espinita
Andy S. K. Brown*
- ‘Merlín’ es pato… CSP ¡se hace pato!
- ‘Andy’ López: las cuentas del Mundial
- Armenta ya sin visa, por grilla en N. Y.
Ahora que “Merlín” está de moda y hasta es esencia de uso político, vale la pena consignar que en la grilla a la mexicana los funcionarios públicos son los primeros en “hacerse pato”.
La expresión es una parte del lenguaje cotidiano del país que se utiliza desde el siglo pasado y que, según el Diccionario del español de México editado por El Colegio de México, “hacerse pato” significa hacerse el tonto o hasta hacerse el pendejo, como diríamos más coloquialmente.
Así, la primera figura en hacerse pato es siempre quien titular al Poder Ejecutivo Federal. Lo hemos padecido sexenio tras sexenio.
Pero en el caso actual, en Palacio Nacional –como nunca– se han hecho pato con innumerables cuestiones que rebasarían con mucho el espacio destinado a este texto.
Menciono solo algunos:
Sheinbaum se hace pato con la tragedia de las familias buscadoras de sus miembros desaparecidos y no localizados.
Sheinbaum se hace pato con las peticiones de “una oficina en Nueva York” para que con urgencia detenga a los políticos y funcionarios sinaloenses a los que se acusa de ser cómplices, aliados o quizá hasta empleados de “Los Chapitos”.
Sheinbaum se hace pato con la exigencia popular generalizada de que haya medicamentos, materiales quirúrgicos y hasta camas en instalaciones hospitalarias que deberían estar abastecidas porque para eso pagamos impuestos que “no son nuevos, pero que antes no existían”.
Sheinbaum se hace pato en el cumplimiento de sus compromisos y promesas de campaña, con la inseguridad a la que solo disfraza con mentirosas estadísticas, con los agricultores que demandas precios justos a sus productos, con los autotransportistas que le exigen que hasta sus guardias nacionales y soldados dejen de asaltarlos y hasta matarlos…
Entonces, ¿para qué quiere a “Merlín” en una de sus mentiñeras si ella, permanentemente, se hace pato?
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Justo después de que se apague la euforia futbolera sobrevendrá la exigencia de hacer cuentas con quienes llevaron a cabo los preparativos urbanísticos y organizaron las festividades en torno a los encuentros entre las selecciones nacionales que aún participan en el Mundial.
Obviamente no a la supranacional y superpoderosa FIFA que ni siquiera pagará impuestos por las enormes ganancias que ya obtiene, pero sí, por ejemplo, al oscuro gobiernito de la opaca Clara Brugada que, de acuerdo con un par de publicaciones de la periodista Peniley Ramírez en semanas recientes, ha hecho maromas y ha ocultado recursos que están bajo la supervisión del titular de Finanzas del gobiernito de CDMX, Juan Pablo de Botton.
Textualmente, este fin de semana Ramírez escribió que “la capital estaba usando el Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México para pagar las obras del Mundial. Los pagos, sin embargo, no salían de la Secretaría de Finanzas, sino de fideicomisos privados, operados por BBVA y HSBC. La fuente que me contactó en aquel momento me dijo que ‘el afán era que el dinero no se fiscalizara’. Ahora, otros documentos públicos parecen darle la razón.”
El responsable, De Botton, es uno más de “los amigos de ‘Andy’ López” a quien el heredero del legado (no se ría) ha colocado “donde hay”.
Así que no sería sorpresa que el hijo de AMLO, como la FIFA, también fuera beneficiario económico del Mundial, ¿no cree usted?

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Mientras el Departamento de Estado, a cargo de Marco Rubio, aún mantiene la espada de Damocles sobre los consulados del gobiernito mexicano en territorio estadounidense por la realización de actividades políticas que favorecen al Movimiento de Resentidos y Narcos (Morena), al tiempo que minan las políticas del Orange Trump…
… “El Quitavisas”, como se identifica a si mismo Christopher Landau, sigue en callada y efectiva labor: Alejandro Armenta ha sido uno de sus últimos blancos.
Landau, segundo de a bordo en las instalaciones del barrio Foggy Bottom en el Distrito de Columbia, dejó inactivo el visado del gobernador de Puebla.
Y no fue, al menos todavía, por sospechas de narcopolítica, sino por el activismo que don Alejandro y su equipo han desplegado entre la nutrida comunidad poblana residente en Nueva York y buena parte de la costa este del territorio del Tío Sam.
Son casi tres millones de poblanos los migrantes de nuestro país en Estados Unidos. De ellos, la mitad vive y trabaja dispersa en todos los estados de la Unión, y la otra mitad se concentra en el oriente donde su voz pesa más que el de otras comunidades latinas.
Aunque lo va a negar, Armenta ya no tiene permiso para ingresar a Estados Unidos.
Le seguiré informando.
@AndySKBrown1
*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.