Luis Farías Mackey
Martita y Fox fueron los primeros, más no los últimos, allí están Marina del Pilar y su narcoexesposo, Marianis y su influencer en picada, los verdes de San Luis, La Güicha y El Cero vVotos, Mara y su compañerito de aeronave; en otras ligas pero mismo campeonato: Félix y su hija; Martín y Lenia, y, por sobre todos, los Tórtolitos del INE.
Clara Humphrey fue una buena abogada electoral con carrera en el Tribunal Electoral, supo hacer de la agenda de género un apostolado de la cuota electoral, y solo la historia nos dirá si valió la pena torturar las libertades democráticas y ciudadanas por la imposición de la ameritocracia de un feminismo hambriento de poder.
Hoy, Humphrey pretende desplegar frente a sí nuevamente su cruzada feminista, más no por la mujer, sino para ocultarse tras de ello por los desfiguros de su marido, el loquito Santiago Nieto, exmagistrado y exfiscal electoral, haciendo abiertamente campaña adelantada en Querétaro, por cierto, igual que Laura Ballesteros de Movimiento Ciudadano (MC), aunque impugne las mismas conductas en Morena ante el INE. Pero, en fin incongruencias aparte, Nieto hace campaña adelantada disfrazada de defensa de Morena. Vergonzoso para dos abogados (Humphrey y Nieto) conocedores de la materia y supuestamente serios, al menos en sus versiones en redes.
Llámenle como le llamen, argumenten calendarios, se paren de cabeza o tengan que poner sus caras desvergonzadas, hay algo en las campañas adelantadas que no pueden tapar por más marometas argumentativas y desfiguros que hagan: hay una violación a la equidad en las condiciones de la contienda, algo mucho más grave que violar calendarios que ni el INE respeta, porque es una burla al electorado que abiertamente engañan. No se pueden llamar democráticos quienes empiezan la carrera cuando el estadio está cerrado, las luces apagadas y los árbitros -excepto Humphrey- están dormidos. No es parejo, no es leal, no es honorable, rompe los equilibrios de la contienda y la igualdad ante la ley.
A Humphrey le ofende la injusticia política de género, pero no la injusticia política de su marido, y hablo de ambos en plural, porque ellos decidieron jugar a la política en redes como pareja, tipo Martita y Fox, pero en una versión aún más chafa, de ser posible.
Clara Humphrey no puede obviar el hecho notorio -en la acepción jurídica del vocablo- que tiene en casa, duerme en su misma cama y se le lavan diariamente sus chalecos y camisas guindas de su campaña en su cuarto de lavado. Cuando lo despide con un beso por la mañana -no igual a los que se dan frente a las cámaras en el INE- lo hace para que vaya con bien a su campaña; cuando le besa de regreso por la noche, lo recibe con todo y confeti y serpentinas de campaña, en el interín trabaja en el INE en organizar una elección ¡libre, independiente e imparcial!
¿Con qué cara puede aparecer en el INE cuándo su marido viola la ley en tiempo real y compromete su objetividad, imparcialidad, transparencia y legalidad en el cargo público que protestó cumplir?
Los dos violan la ley, él en campaña adelantada, ella haciendo como si la virgen le habla: una Penélope electorera que lo que teje de día en el INE, lo desteje de noche en casa. Esquizofrenia guinda y transformada.
La violación, repito no es a un calendario solamente, es a la equidad en la contienda y a la igualdad ante de ley con que deben arrancar los candidatos. Nieto abiertamente habla en sus redes de sacar al PAN del Gobierno de la Casa de la Corregidora; bien no podrá pedir expresamente el voto, pero es obvio que todo lo hace para ello. Y, más aún, para el momento en que pueda hacerlo ya llevará varios meses adelantado en campaña y abuso.
Lo que hasta hoy ha gastado y gaste, de lo que su señora debe tener una idea bastante informada, no le será computado ni fiscalizado por el INE, otra gran inequidad y falsedad, de las que Humphrey no es ajena, al menos no como autoridad en la materia.
Ambos son unos cara dura desvergonzados e incongruentes. No hay prohibición expresa para que la esposa de un candidato -porque eso es Nieto para todos los efectos humanamente posibles- sea funcionaria electoral, pero los principios constitucionales de objetividad, independencia, imparcialidad y legalidad exigirían de ella excusarse y abandonar el cargo, habida cuenta que -otro hecho notorio- su relación conyugal es un proyecto político y es guinda. ¿Alguien lo duda?
Claro, si se excusa, Morena apostará a la no integralidad colegiada del organismo para facilitar sus mayorías apócrifas.
Finalmente, no es a las oposiciones a quienes ofenden y burlan, es al electorado al que dicen respetar y proteger. Uno como jugador, la otra como árbitro.
¿Tendrá la señora Humphrey autoridad para alegar independencia, objetividad e imparcialidad en su desempeño en el INE? Lo dudo. ¿La consistencia jurídica y honorabilidad personal de Nieto (no s ría) se sostienen con el bulo de coordinador de la defensa de la Transformación cuando de guinda viste y su discurso es exclusivamente en contra el gobierno de Querétaro con miras al 27?
¿Es que no tienen vergüenza, no conocen la honorabilidad ni el decoro? Ni son ni parecen.
¿Permitirán los queretanos semejante desfachatez e ignominia? ¿No es al menos igual de chapucera Humphrey que la Taddey? ¿O es peor, porque la otra nunca se dio baños de pureza?
¿Hasta cuándo los mexicanos vamos a permitir que nos quieran seguir viendo la cara de pendejos?