Diputados propusieron modificar el impuesto aplicado a la cerveza para obtener entre 60 centavos y un peso adicional por unidad, dependiendo de su precio y presentación.
El ajuste forma parte de las conclusiones del Grupo de Tratamiento Fiscal a la Producción de Destilados y otras Bebidas Alcohólicas, creado por la Comisión de Hacienda y presentado durante una reunión extraordinaria por la diputada del PT, Vanesa López.
De acuerdo con lo expuesto, el cambio permitiría recaudar cerca de 6 mil 500 millones de pesos adicionales, debido al tamaño de la cerveza dentro del mercado mexicano de bebidas alcohólicas.
López señaló que la cerveza representa 93.1 por ciento del volumen de bebidas alcohólicas comercializadas en México y genera 63.3 por ciento de la recaudación del IEPS. Los destilados concentran 6.3 por ciento del volumen y aportan 33.3 por ciento del impuesto, mientras que el vino representa 0.6 por ciento del volumen y contribuye con 3.5 por ciento de la recaudación.
“Dicho con claridad: el vino y los destilados representan menos del 7 por ciento del mercado, pero aportan casi el 37 por ciento del IEPS”, señaló.
La legisladora afirmó que la propuesta busca revisar la diferencia en la carga fiscal y sostuvo que el incremento para la cerveza sería moderado.
“¿Por qué planteamos que el incremento recaiga en la cerveza? Porque concentra más del 94 por ciento del mercado, porque ha mantenido una trayectoria de crecimiento y porque cuenta con una escala y una capacidad económica considerablemente mayor”, aseguró.
Según las conclusiones, la modificación elevaría conjuntamente la recaudación del IEPS y del IVA de 140 mil 586 millones a 147 mil 37 millones de pesos, lo que equivaldría a un aumento aproximado de 4.6 por ciento, sin provocar una afectación estructural al mercado formal.
“En el escenario recomendado, los ingresos pasarían de 140 mil 586 millones a 147 mil 37millones de pesos, un incremento aproximado de 4.6 por ciento, es decir, podemos recaudar más y, al mismo tiempo, proteger nuestras cadenas productivas nacionales”, señaló.
López planteó que la medida no pretende beneficiar indebidamente a una bebida ni castigar arbitrariamente a otra, sino corregir una asimetría y distribuir las cargas fiscales de manera más equilibrada.
La diputada indicó que desde hace más de una década las dos principales empresas cerveceras que operan en México forman parte de grandes corporaciones globales de capital extranjero. Añadió que el resto del sector incluye empresas mexicanas, pequeños productores, comunidades rurales, actividades artesanales y denominaciones de origen que no cuentan con las mismas condiciones financieras para competir.
Las conclusiones también contemplan analizar un gravamen extrafiscal para productos con exceso de sodio, como sopas instantáneas, aderezos y otros productos procesados que superen los parámetros establecidos en las disposiciones sanitarias.
“Por ello, otra conclusión es analizar un gravamen extra fiscal para los productos que excedan los parámetros de sodio establecidos por las disposiciones sanitarias”, señaló.
La legisladora afirmó que una medida de este tipo no tendría un propósito exclusivamente recaudatorio, sino que buscaría reducir el consumo, preven