Pablo Gato
Pregunta el profesor de la universidad de Columbia Jeffrey Sachs.
Ha sido asesor de decenas de países y organizaciones internacionales.
“Todo se explica con dos palabras: Zbigniew Brzezinski. Nació en Polonia y emigro a los EEUU. Fue profesor de geopolítica y asesoro a presidentes demócratas. Fue el Asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter. Brzezinsky sería lo que hoy llamaríamos un súper halcón en política exterior. Era demócrata, lo que deja claro que sus conceptos no son demócratas ni republicanos, sino imperiales. Defendió un EEUU imperial. Ser un halcón en política exterior no es monopolio republicano. Para nada”, sigue.
“Brzezinski se equivocó en todo y luego explicare por qué pero su filosofía ha dominado la política exterior de EEUU desde que en 1997 publico un ensayo que tuvo un enorme impacto en la clase dirigente de EEUU”, prosigue.
Se refiere al ensayo titulado “El gran tablero de ajedrez: La hegemonía americana y sus imperativos geoestratégicos”.
“Brzezinski publico este ensayo tras la caída de la Unión Soviética. La URSS se desintegro en 1991. En esa época muchos hablaban del fin de la historia porque solo había quedado en el mundo no un superponer, EEUU, sino un hiperpoder. El país más rico y poderoso de la historia y al que nadie podría jamás hacer sombra o desafiar por su supuesta apabullante superioridad”, afirma.
“En su ensayo, básicamente, dice que EEUU debe mantener una absoluta superioridad en especial militar sobre cualquier otro país del mundo y eliminar de raíz cualquier intento de otro país por ocupar un espacio importante en el planeta. Eso concuerda además con los intereses del llamado complejo militar industrial del que ya nos alertó el ex presidente Eisenhower” prosigue.
“Es decir, EEUU debe crear constantes guerras tanto para asegurar esa supremacía como para que las empresas fabricantes de armas sigan ganando cantidades astronómicas de dinero. En 2027 el presupuesto de Defensa es de 1,5 billones de dólares (trillion). Eso es más que todos los grandes países industrializados juntos”, sigue.
“En otras palabras, si algún país comienza a sobresalir, hay que buscar una excusa para que su poder no aumente. Puede ser una guerra con su vecino, una crisis económica manufacturada por EEUU o un golpe de Estado para poner a políticos que respondan a los intereses de Washington y no de ese país. Por eso la CIA ha estado involucrada en alrededor de cien golpes de estado en todo el mundo desde la Segunda Guerra Mundial”, continua.
“Los políticos señalan al país que alcanza demasiada notoriedad, los servicios de inteligencia de EEUU confeccionan un plan para eliminar lo que perciben como amenaza y ya sea directamente ellos o a través del Pentágono se encargan de eliminar a ese país y a/o sus líderes”, dice.
“¿En 1953, el Primer Ministro de Irán, Mohammad Mosaddegh, oso nacionalizar el petróleo para que el pueblo iraní se beneficiara más de sus recursos naturales y que paso? La CIA organizo un golpe de Estado contra él. ¿A Muamar Gadfi se le ocurrió promover la idea de una África unida como la Unión Europea y que paso? Le organizaron una rebelión interna y lo mataron. ¿La Unión Europea se hizo demasiado fuerte y que se hizo? Se financio un golpe de estado en Ucrania y se provoco una guerra en Rusia para decapitar la relacion entre la UE y Rusia, sin la cual la UE jamas podria ser un superpoder. Y asi hay multitud de ejemplos”, afirma.
“No importa si el presidente de EEUU es demócrata o republicano. Eso es irrelevante. Ese método lo han seguido todos los presidentes. Todos. El mensaje es claro: acaba con cualquier competencia que pueda eclipsar tu poder, por pequeña que sea. Sin piedad” recalca.
“Para eso, EEUU ha creado intervenciones militares, golpes de estado y estados fallidos a base de sanciones y guerras económicas que han destruido las economías de muchos países. Recordemos que el secretario del Tesoro se vanaglorio públicamente de que EEUU estaba destruyendo la economía de Irán a base de sanciones y la manipulación de su moneda”, sigue.
“Pero Zbigniew Brzezinski creo un capítulo especial para las intervenciones indirectas y según él es mejor método porque no involucra tropas americanas. La llamo la estrategia del país pivote geopolítico”, dice.
“¿Qué significa? Significa que tienes que escoger en cada zona del mundo países que puedas usar para debilitar a otros competidores. Quienes son los competidores de EEUU? Rusia, China y la Unión Europa. Por otro lado Washington tiene que asegurarse de que ni el mundo árabe ni África se unan como lo hizo la UE. Eso sería una clara amenaza a la hegemonía americana según esa estrategia”, afirma.
“¿Cómo fastidias a China e intentas debilitarla y distraerla para que no se pueda enfocarse completamente en su desarrollo como potencia? Apoyando a Taiwán y vendiendo muchas armas a Japón. ¿Cómo fastidias a Rusia? Rompiendo sus relaciones con la UE a través de una guerra con Ucrania. ¿De qué forma? Financiando un golpe de estado para instalar a un rusofobico en el poder, algo que invariablemente provocara una guerra con Moscú.
A los rusos no les va a gustar la idea de tener bases de la OTAN en su frontera y que haya misiles de la OTAN instalados en Ucrania con los que puedan intentar decapitar al gobierno ruso con cohetes que solo tardarían siete minutos en llegar a Moscú. ¿Recuerdan lo que hizo EEUU con Irán? Si, asesinar a traición a su líder en plenas conversaciones de paz. Su reacción era totalmente predecible, pero EEUU quería esa guerra. Si mueren dos millones de personas, no es problema suyo. ¿Y como divides y mantienes débil al mundo árabe? Apoyando a Israel y sus continuas guerras en Oriente Medio”, prosigue.
“El objetivo es mantener a todo costo la superioridad de EEUU. A todo costo. El número de guerras, el dinero que cueste o cuanta gente muera es irrelevante. Lo importante es seguir siendo claramente el país más poderoso del mundo”, asevera.
“Pero nada de todo eso es cierto. En primer lugar, Zbigniew Brzezinski predijo que Rusia, China e Irán jamás podrían ser aliados y alerto que habría que hacer todo lo posible para evitarlo. Hoy son íntimos aliados, junto con Corea del Norte gracias mayormente a Biden y Trump”, dice.
“En segundo lugar EEUU se ha hundido con sus guerras sin fin alrededor de todo el mundo que han provocado que 1- tenga una deuda muy cerca de ser inasumible y que llevara a la bancarrota a EEUU, 2- haya desatentado por completo su infraestructura y red social de protección, creando una grandes desigualdades que no traerán nada bueno al país. EEUU se ha convertido en muchos temas en un país subdesarrollado. Si vas a las grandes ciudades chinas parece que estén dos siglos por delante de nosotros, 3- esas intervenciones militares han creado un enorme odio contra EEUU en todo el mundo. Nadie quiere saber nada de EEUU y esta cada día más aislado y 4- nada de esos golpes de estado, guerras, boicots, sanciones y todo tipo de juego sucio le ha servido de nada a EEUU porque ahora China se alza igual como claramente el próximo poder mundial no importa lo que haga Washington”, dice.
“Asimismo, hay otros puntos de poder muy importantes como lo es Rusia. EEUU no ha podido ni desestabilizarlos de forma crítica ni mucho menos vencerlos en una guerra. Solo hay que ver como Rusia está ganando una guerra contra la EEUU, la OTAN y la UE a través de Ucrania”, afirma.
“Si EEUU fuera más inteligente como China y usara ese poder para defender sus intereses pero tratando a todo el mundo con respeto, cooperando con ellos en especial en comercio, negocios y desarrollo y reconociendo que es inevitable que habrá otros focos de poder en el mundo, EEUU estaría en muchísima mejor condición de lo que está ahora. Su poder y hegemonía mundiales durarían mucho más. Pero no, ha querido imponer su voluntad a base de arrogancia y fuerza y ahora está solo, arruinado y todos lo odian”, agrega.
“La teoría de Zbigniew Brzezinski se aplicó durante décadas y continua hasta hoy, pero estaba totalmente equivocada y ahora EEUU es el imperio que se desploma rápidamente debido a los disparos que el mismo se ha hecho contra su propio pie”, concluye.