No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
México es uno de los 10 países con mayor consumo de alcohol en el mundo, y enfrenta un grave problema de salud pública por alcoholismo, así como severos rezagos en políticas públicas para regular la venta, consumo y promoción del mismo.
Los datos y estadísticas dados a conocer por la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA), no mienten y son devastadores. Así que agárrese, porque ahí le van.
En México, el consumo y daño del alcohol causa más de 550 mil millones de pesos en costos director e indirectos, que representan el 2.1% del Producto Interno Bruto (PIB), 7 tipos de cáncer, 200 enfermedades y 112 muertes diarias. Así que nada, de que la última y nos vamos, y No Pasa Nada.
El alcoholismo es un detonante de enfermedades como cirrosis, cáncer, padecimientos cardíacos, diabetes, que encabezan las principales causas de muerte en el país, y una constante de violencia en la familia, pero que tal pareciera que esa situación no sensibiliza a los legisladores.
Es lamentable, que a parte de los rezagos en políticas públicas, haya una indolente falta voluntad política, comocimiento y preparación de los legisladores para impulsar una regulación que permita impulsar programas de prevención, contención y atención del alcoholismo. Hay muchos intereses de por medio.
Sin duda alguna, es urgente que se visibilice la opinión de la sociedad, sociedad que reclama que se impulsen medidas mas radicales, para regular el alcohol, llamado que no tiene eco en ninguno de los tres poderes de la Unión, porque las políticas de salud pública en la materia siguen rezagadas en México.
De acuerdo con el vocero de RASA, Luis Alfonso Robledo Carmona, dos estudios revelan una realidad contundente: la ciudadanía respalda el fortalecimiento de las políticas públicas destinadas a reducir los daños asociados con el consumo de alcohol.
Los estudios, detalló, revelan que lejos de rechazar la regulación, la gran mayoría de la población mexicana apoya la regulación del alcohol, se pronuncia por garantizar el derecho al diagnóstico y tratamiento, aumentar las sanciones por conducir bajo sus efectos, ampliar los puntos del alcoholímetro.
Ahhh, pero eso no es todo. También se pronuncian por reducir los horarios de venta de bebidas alcohólicas, eliminar el patrocinio en equipos y eventos deportivos, así como aumentar la edad mínima para comprar alcohol.
Para la Doctora Ileana Murguia, el problema y el desafío es mayúsculo, y se debe trabajar en acciones específicas, ya que el alcoholismo, y eso está científicamente comprobado, ocasiona bajo rendimiento escolar y laboral, por lo que urge generar una política pública de prevención, en una sociedad acostumbrada al consumismo de bebidas alcohólicas.
Los retos son enormes y los rezagos enormes, en un sistema de salud que atraviesa por una profunda crisis en todos los aspectos, desde hace ocho años, porque hay quienes tocan fondo y recurren a la ayuda cuando su salud ya está deteriorada.
El problema, es el rezago de siempre, no hay espacio para una atención especializada en una clínica, hospital o centro de salud público, porque el privado, cuesta, y cuesta caro.
En ese contexto, el especialista en adicciones, Luis Solís Rojas, reconoce que México tiene un enorme desface en políticas de salud pública sobre alcoholismo, y cita que por cada persona que consume alcohol, resultan afectadas 7 personas de su entorno familiar.
De acuerdo con el especialista, hace falta sensibilidad en el Poder Legislativo, para visibilizar la opinión de la población, compromiso para impulsar una política púbica con mayor legitimidad, para regular el consumo de alcohol en el país.
La pregunta es, qué obstaculiza la regulación del consumo de alcohol, por qué los legisladores de todos los partidos políticos no se atreven, cuando a decir del especialista Luis Solís, hay una ventana de oportunidades para que México actualice su política de alcohol.
Lo más lamentable, es que en los últimos 8 años, los gobiernos en turno han hecho caso omiso a las propuestas, estudios y estadísticas de diversas organizaciones, para que se emprendan nuevas acciones para regular el consumo de alcohol.