InicioJavier Roldán DávilaRosa Icela y la investidura

Rosa Icela y la investidura

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Dávila

El problema de fondo no es la devaluación del peso, sino, de la administración pública

 

Uno de los temas en los que la 4T insiste, desde los tiempos del ex presidente López Obrador, es en el respeto a la investidura presidencial, bajo este supuesto, no cualquiera accede a dialogar, en este caso, con la presidenta Sheinbaum. Dependiendo de quien se trate, muchos personajes son canalizados a otras áreas de gobierno.

Así pues, derivamos que todos los puestos, sobre todo, los titulares de las secretarías de Estado, también tienen su respectiva investidura, lo que implica respetar ciertos protocolos. No imaginamos al Canciller en turno, presentándose tarde y desaliñado, a un encuentro de trabajo con representantes del extranjero.

Pues bien, ayer atestiguamos como la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, llegaba montada en moto a una reunión con el secretario de Seguridad de los EU, Markwayne Mullin, presidida por la doctora CSP. La funcionaria se baja y a la vez que corre hacia el interior de Palacio Nacional, va arreglándose el peinado. La escena, cómica, indica que iba retrasada. Por cierto, Mullin arribó en camionetota y escoltado.

Si había mucho tráfico no es pretexto, el encuentro fue agendado con tiempo, por ello, la señora debió preverlo. Eso de llegar, cual repartidor de pizza al que se le agotan los 30 minutos límite de entrega para que el pedido no salga gratis, no se corresponde con la dignidad del cargo que ostenta la aludida. Eso sí, la anécdota nos explica muchas cosas.

Bien dijo el clásico tuxpeño: “la forma es fondo” ¡joder!

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO