Rubén Rocha Ruiz, hijo del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, teme que Estados Unidos haya cancelado su visa y actúe contra las propiedades que posee en McAllen, Texas.
Personas cercanas señalaron que el empresario de la construcción está inquieto por la situación de sus bienes en esa ciudad fronteriza, donde habría adquirido múltiples propiedades.
Además, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) mantiene congeladas cuentas relacionadas con parte de sus negocios, a partir de una investigación emprendida por una fiscalía de Nueva York sobre las amistades de su padre.
Durante el sexenio de Rubén Rocha, su hijo tuvo una participación relevante en asuntos vinculados con la obra pública estatal y solía comunicarse con integrantes del gabinete en Culiacán.
También fue uno de los principales impulsores de que el gobernador con licencia buscara retener la gubernatura, aunque Rubén Rocha regresó al cargo únicamente durante 34 horas.
De acuerdo con la información publicada, el senador Enrique Inzunza tuvo influencia en las empresas y otros emprendimientos de Rocha Ruiz, y ha adquirido mayor peso dentro del llamado rochismo.
La situación es comparada con la de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, ante el temor de que autoridades estadounidenses puedan actuar sobre propiedades.
Ese temor, según la nota, alcanza a diversas figuras de la 4T, con contadas excepciones, entre ellas la del extitular del CNI, el general Audomaro Martínez Zapata, cuyo hijo incursiona en diversos negocios en el sur de Florida.
La información también señala que Inzunza gana entidad como el verdadero jefe del rochismo, mientras el exgobernador permanece en su domicilio y el senador cuenta con fuero y sueldo de la Cámara Alta.