La presidenta Claudia Sheinbaum acusó a sectores del Gobierno de Estados Unidos de utilizar políticamente las visas para atacar a la Cuarta Transformación, en medio de la controversia por la revocación del documento estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia matutina, la mandataria afirmó que México mantendrá la cooperación con Washington, aunque continuará expresando públicamente sus diferencias cuando considere que existen acciones contra el proyecto político que representa.
“El otro tema tiene que ver con el ataque y el uso político que hace por lo menos unos sectores del Gobierno de los Estados Unidos en contra de nuestro proyecto o del proyecto de nación que representamos y este manejo de las visas desde nuestro punto de vista tiene que ver con esto y así lo hemos denunciado y así lo planteamos”, afirmó Sheinbaum.
La Presidenta rechazó que sus señalamientos representen una ruptura bilateral y aseguró que busca mantener la mejor relación posible con Estados Unidos.
“Ahora, que eso represente una ruptura de relaciones con el Gobierno de Estados Unidos, no, nosotros queremos la mejor relación pero tampoco debemos dejar de informar y debemos dejar de decir lo que pensamos, tanto a nivel diplomático como a nivel público”, agregó.
Sheinbaum vinculó las acciones de algunos sectores estadounidenses con la elección de noviembre en ese país y sostuvo que México ha sido utilizado históricamente como tema de campañas electorales.
“Entonces, así es y más ahora que ellos tienen su elección de noviembre y siempre buscan, porque es histórico no de ahora, que México se convierta en un tema para su elección”, se quejó.
“Como lo hemos dicho México no es un tema en su elección, para su elección el tema es los problemas que tienen dentro de Estados Unidos que son bastantes, no es México”.
La mandataria insistió en que la relación bilateral continuará bajo el principio que su administración ha denominado coordinación sin subordinación.
“Nosotros en México tenemos una buena relación, tenemos coordinación sin subordinación pero en México deciden los mexicanos nadie más no va a decidir ni el Departamento de Estado ni el Departamento de Justicia lo que ocurre en México”, soltó.
Cuestionada sobre las versiones que relacionan a López Beltrán con una red de huachicol fiscal, Sheinbaum aseguró que no estuvo bajo investigación y calificó la cancelación de su visa como un asunto político.
“No estuvo y desde nuestro punto de vista, este es un asunto político. Porque hay otros delincuentes, o presuntos delincuentes, vamos a ponerlo así, donde no hay problema, u otros, personas políticamente expuestas, como les llaman ellos, donde, al revés, les abren las puertas. No voy a decir nombres, porque no quiero entrar en polémica”, afirmó.
La Presidenta reprochó que Estados Unidos permita el ingreso de otras personas señaladas o políticamente expuestas, aunque evitó mencionar nombres.
López Beltrán hizo pública la semana pasada la revocación de su visa mediante una carta dirigida al presidente Donald Trump. En el documento señaló al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau como responsables de ordenar la medida, además de asegurar que no existen pruebas de actos ilícitos en su contra.
La Embajada de Estados Unidos en México respondió que puede revocar una visa cuando existan razones para hacerlo, sin importar quién sea su titular, dónde resida o cuáles sean sus opiniones políticas. La representación diplomática no explicó públicamente el motivo específico de la decisión relacionada con López Beltrán.
La Fiscalía General de la República (FGR) rechazó que existan datos de prueba contra López Beltrán relacionados con la red de huachicol fiscal atribuida a los hermanos Farías Laguna. El señalamiento surgió después de que un testigo colaborador hiciera referencia a “el hijo del Presidente”, sin identificarlo ni acreditar contacto directo con funcionarios federales.
Sheinbaum descartó solicitar al Gobierno estadounidense información sobre cuántas visas de mexicanos han sido revocadas o las razones de cada decisión, al considerar que se trata de una relación individual entre las autoridades consulares estadounidenses y cada persona.
“La visa no define a un mexicano o una mexicana. Si Estados Unidos decide quitar una visa, es una decisión de Estados Unidos. Si hay un delito que perseguir, hay los mecanismos para que nos den la información o los mecanismos de juicios en particular”, dijo.
“Pero la visa es una relación del Gobierno de Estados Unidos con una persona. No tenemos por qué sentarnos a ver a quién le van a quitar la visa y por qué. Si hay un delito que perseguir a una persona y hay pruebas, porque esto es indispensable”.
La mandataria explicó que la revocación de una visa no debe provocar por sí misma la apertura de una investigación en México. Si Washington cuenta con pruebas sobre la posible comisión de un delito, señaló, existen mecanismos de cooperación judicial y extradición para entregar la información a las autoridades mexicanas.
También recordó que México ha solicitado anteriormente la detención o extradición de personas ubicadas en territorio estadounidense, incluso ciudadanos con doble nacionalidad, y que Estados Unidos ha requerido elementos probatorios suficientes antes de proceder.
Sheinbaum diferenció las visas personales de las diplomáticas u oficiales, pues estas últimas forman parte de la relación entre ambos gobiernos. Como ejemplo mencionó la visa diplomática que utiliza para realizar viajes oficiales en su calidad de Presidenta.
Sobre una eventual investigación contra López Beltrán por el caso de huachicol fiscal, sostuvo que corresponde a la FGR determinar si existen elementos para proceder y reiteró que la institución informó que no cuenta con pruebas para abrir una indagatoria.