HOMO POLÍTICUS
PAVE SOBERANES
En Morelos, Transporte
Caro, Deficiente y Peligroso
Sesenta días de campaña por la gubernatura de Morelos —rogando el voto de los pobres, discapacitados y ancianos, prometiendo trabajar por ellos—, han sido aplastados por una decisión unilateral, en el peor momento: el incremento de 30 por ciento a la tarifa del transporte público de pasajeros en medio de inflación, carestía, desempleo, enfermedad y hambre.
Los 588 días de ejercicio gubernativo hasta ahora han sido de castigo, ahora con un tarifazo con fuerte tufo a negociación previa y negocio posterior, que no sólo pega al bolsillo, sino al alma de quienes racionan su comida diariamente porque no tienen viáticos —dinero público— que deban comprobarse con factura con Registro Federal de Causantes GEM720601TW9 y reintegrados por Tesorería.
El peor momento, sí, porque la economía crece a paso lento, los precios de la canasta básica y de los artículos de primera necesidad siguen al alza y el dinero rinde lógicamente menos —cerca del estancamiento y la recesión profunda, que no entienden quienes comen de los caudales públicos—, incluso prestadores de servicios profesionales y proveedores de gobierno haciendo fila en ventanillas de Palacio de Gobierno para que les paguen lo que les deben.
Aunque el Piso 1 de Palacio de Gobierno de Cuernavaca haya anunciado un día después del tarifazo de 30 por ciento, que ancianos y discapacitados, así como el estudiantado de bachillerato y nivel superior, no pagarán el servicio, se supone redondo, el daño a las familias está hecho. Las personas de 65 años en adelante y los alumnos no representan juntos el segmento mayoritario de la Lista Nominal electoral, sino las personas de otras edades a quienes se ha castigado con 30 por ciento más en cada viaje individual —¿dije castigado? Es decir, ¿merecido voto de castigo venidero?
El servicio de gratuidad no lo pagará el gobierno, sino las familias del estado que es la clase mandante, si en realidad la promesa fuera cumplida. Y si no, cada pasajero que está destinado sin remedio a desembolsar seis pesos de más, en viajes sencillos de ida y vuelta, sin trasbordar, por dos o tres integrantes de la familia, de 12 a 18 pesos diarios, o más, serán quienes subsidien parte de los servicios gratuitos. Los concesionarios —no más de mil 500 sujetos que se han enriquecido con la explotación del servicio que es propiedad de las familias de Morelos—, están felices con el gobierno para los pobres…
La modernización del transporte no es colocar dispositivos de digitalización y entregar tarjetas con banda magnética, para ingresar sin entregar dinero al operador de la unidad —una vil copia del estado de Jalisco—, sino renovar los vehículos cada vez más dañados y mecánicamente no óptimos para la prestación del servicio.

Los operarios de las unidades no obtendrán ganancia en la errática estrategia gubernativa a favor del concesionario y contra el usuario, porque pagarán más de cuenta diaria —entre mil 250 y dos mil pesos—, con gasolina más cara y la cuota de 50 pesos al día «por papelería», para poder trabajar. Los concesionarios a quienes beneficia el gobierno de «Primero los pobres» no tienen contratos de seguro de vida del pasajero ni de seguridad social al chofer, a quienes no reconoce como trabajadores, siendo explotados. Los operarios de los vehículos de transportación de pasajeros no conocen los beneficios del salario, del aguinaldo, de las utilidades. No gozan de vacaciones. Casi siempre conducen bajo estimulantes, y mal comidos. Pero tal no importa al gobierno aburguesado que así paga el voto en las urnas.
letraschiquitas
La ministra morelense de lo educativo, Karla Herrera —la que aprobó el acortamiento del año lectivo y luego reculó—, anunció que el alumnado de básico podrá seguir la transmisión de los partidos de futbol, particularmente de la Decepción Nacional, sólo si hay dónde verlos. Pero, oh, sorpresa, dos partidos son cuando ya terminó el horario de clases y uno más en sábado***. El presidente de la Junta Política y de Gobierno, Daniel Martínez Terrazas, calificó de incongruente a la jefa del Piso 1 de Palacio de Gobierno, al autorizar un incremento de 30 por ciento a la tarifa del transporte de pasajeros que si duda afecta los bolsillos de las familias***. «En la medida de lo posible» es igual a cuando se les dé la gana a los concesionarios «modernizar» sus botes de mezcla con ruedas, como advirtió Dagoberto Rivera, dirigente transporteril. Mientras tanto, el transporte caro, deficiente y peligroso seguirá.