Fuera de todo
Denise Díaz Ricárdez
El trabajo de niñas y niños en México es, al igual que en muchas otras partes del orbe, parte de una realidad ineludible de la que nadie puede estar ajeno, ni las instancias públicas ni las familias, ni la sociedad, pues muchos hay que por tantas circunstancias quedan en el abandono y se ven obligados a buscarse la vida.
Es, se insiste, una realidad de la que no se puede escapar.
Lo mismo se ve a un niño que vende dulces o bocadillos en las calles que a una niña en limpieza de ventanas de las unidades en las esquinas de las grandes urbes.
En la construcción, ni se diga, mediante el acarreo de todo tipo de materiales y los van enseñando a esa importante ocupación.
O bien en poblados y comunidades pequeñas en múltiples tareas casi todo tiempo relacionadas en las actividades del campo para auxiliar a los padres. Ni que recordar esas familias de ocho, nueve, hasta diez chavales pues para que ayuden en la casa y en el campo.
Hay menores –de 5 a 17 años considerados como tales- que están muy dedicados a todo tipo de actividades con el fin de sostener sus estudios, al menos hasta la secundaria para incorporarse a otros trabajos.
Ni que decir los que se ven en los mercados públicos; en los de sobre ruedas o tianguis; en tortillerías; en vulcanizadoras; en reparación de bicicletas, motos, autos, camiones.
De tareas domésticas, abundan y se vuelven a veces cuidadores de los hermanos más chicos o de adultos mayores.
Y ni qué decir los que de plano viven en las calles, expuestos claro a todo tipo de situaciones difíciles de existencia y que si bien les va llegan a la primera juventud.
El Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), estima que casi 3.7 millones de niños y adolescentes estuvieron en algún trabajo infantil, sea en el sector económico o en el domiciliario, en el censo de 2022.
Esto da un indicativo de lo que se ha referido, pues aunque muchos de ellos están en la educación básica, luego han de contribuir a su subsistencia con alguna remuneración o en sus domicilios sin paga ninguna.
Hay mucho trabajo en esto.





