El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundió un mapa de Norteamérica en el que México aparece cubierto por el diseño de la bandera estadounidense. La publicación fue realizada en Truth Social sin texto ni explicación.
El gráfico representa con franjas rojas y blancas el territorio que se extiende de México a Canadá. En la zona correspondiente a Canadá y Alaska se observa un campo azul con más estrellas que las de la bandera real de Estados Unidos.
La imagen incluye la leyenda “United States of America”. También muestra a Groenlandia, Islandia y varias islas del Caribe, incluida Cuba, con los colores y el diseño de la bandera estadounidense.
El Golfo de México y el golfo de California aparecen rotulados como “Gulf of America”. La difusión del mapa se suma a otras ocasiones en las que Trump ha utilizado mapas modificados como herramienta de comunicación política.
Horas antes, el mandatario había compartido imágenes generadas con inteligencia artificial: una fotografía suya a caballo junto a George Washington en el Despacho Oval, un soldado de una ficticia “Fuerza Espacial Estadounidense” y un mapa de Irán con el contorno de su propia cabeza superpuesto.
Según reportes de medios internacionales, no quedó claro si esas imágenes fueron una “broma” o una insinuación de acción futura.
La publicación ocurrió en un contexto de despliegue militar y político estadounidense en la región, que incluye la captura de Nicolás Maduro en enero de este año y el reconocimiento de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela por parte de Washington.
En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio intensificó la presión sobre Cuba. El 3 de septiembre firmó la designación de seis nuevos objetivos bajo la Orden Ejecutiva 14404, con sanciones contra personas e instituciones cubanas de los sectores energético, minero y financiero.
Rubio describió al gobierno de la isla como “una amenaza profunda y multifacética para la seguridad nacional” de Estados Unidos.
La difusión del mapa se produjo tres días después de que Trump afirmara que México no tiene nada que ofrecer a Estados Unidos “más que tamales picantes y tomates”. La presidenta Claudia Sheinbaum respondió que su gobierno busca una relación con Washington basada en “cooperación siempre, subordinación nunca”.
En paralelo, continúan las negociaciones sobre la revisión del T-MEC entre Jamieson Greer y Marcelo Ebrard.