RELATO (IV)
Holis, holis… ¡Otra vez! Hoy vengo para contarles que yo, la presidenta de “Culo de la Luna”, tuve en mi expendio de cerveza la visita de un personaje muy distinguido y exquisito…
No les he contado que, aparte de ser ladrona en el ayuntamiento de mi querido y básico pueblo, yo ahora, también ya soy empresaria. Sí. ¡Así es! Un día, al ver cómo hay tantos borrachos en Culo de la Luna, yo entonces, que tan astuta me he vuelto, pues entonces pensé y decidí abrir mi propia tienda de cerveza.
De esta manera, parte de todo el dinero que robo, siendo la flamante presidenta de este pueblo de miserables, lo voy lavando a través de este negocio mío, que entonces le brinda placer y gozo a todos esos hombres, que no ven ni entienden que la cerveza solamente los vuelve más pobres y estúpidos.
Yo, que tan cínica soy, pues a todos los saludo, como si en verdad todos ellos fuesen muy importantes. Los escucho, mientras me cuentan sus vidas, sus penas y; luego todos abandonan mi tienda con sus muchas cajas de cervezas, y, y yo me río para mis adentros, sabiéndome solamente un poco más rica. Je je.
Me encanta el chisme. Ahora yo, no solamente me considero la más falsa, sino que también la más chismosa. Me encanta saber y enterarme de todo. Y, gracias a todos esos hombres, que todos los sábados y domingos vienen a mi tienda, pues yo entonces obtengo mucha distracción de a gratis.
Con mucho morbo escucho todo lo que cada uno de ellos me cuentan: problemas, peleas con sus esposas o sus hijos; peleas entre sus vecinos y hermanos, etcétera, etcétera. Todo ese chisme me encanta sobremanera…
“YO, LA MÁS FALSA…” Y, ahora: “YO, LA MÁS CHISMOSA…”
Pd. Sobre ese personaje tan distinguido y exquisito que hoy entró a mi tienda, les contaré en otra ocasión… “¡No quieran ser tan chismosos como yo…! Je je…”
ANTHONY FLEMING SMART
Abril/26/2026
8:15 p.m. 8:29 p.m.