InicioEduardo SadotSegunda Cumbre México-Estados Unidos en Cancún

Segunda Cumbre México-Estados Unidos en Cancún

Eduardo Sadot

 

La Segunda Cumbre Internacional Bilateral RGV-COIN 2026, celebrada en el Cancún Center, representa mucho más que un encuentro protocolario entre empresarios y autoridades. Se trata de una plataforma estratégica que coloca a Quintana Roo en el mapa de la cooperación económica internacional, al estrechar lazos con Texas —considerada la octava economía más grande del mundo— y con actores clave de Centro y Sudamérica.

En un contexto global donde las regiones compiten por atraer inversión, innovación y talento, Quintana Roo entiende que su futuro no puede depender exclusivamente del turismo. La diversificación económica dejó de ser una aspiración y se convirtió en una necesidad. Por ello, esta cumbre abre una ruta concreta hacia nuevos mercados, alianzas productivas y sectores emergentes.

Bajo el liderazgo de Carlos Marín, presidente de la Cámara de Comercio Internacional en el Sur de Texas, y Denisse Wolf, representante oficial de CAMCOIN en México, el evento reunió a perfiles estratégicos del ámbito político, empresarial y diplomático. La presencia de autoridades estatales, representantes consulares, empresarios e instituciones de alto nivel confirma la relevancia del encuentro y su potencial transformador.

Entre las participaciones destacadas sobresalió la del maestro Alfonso Sánchez Ávila, catedrático de la UNAM en Ciudad Universitaria y notario público número 76 de Quintana Roo, cuya intervención subrayó la importancia de la certeza jurídica en la consolidación de negocios internacionales. Su visión sobre arbitraje, mediación y seguridad legal aportó un enfoque técnico indispensable para fortalecer la confianza entre inversionistas y actores empresariales. En un entorno globalizado, la certeza jurídica no es un complemento, sino una condición esencial para el crecimiento sostenible.

Uno de los grandes aciertos de la cumbre fue centrar la conversación en temas estructurales: innovación sustentable, conectividad logística, agroindustria, certeza jurídica y desarrollo regional. No se habló únicamente de oportunidades; se presentaron soluciones viables para consolidar un modelo económico más sólido y competitivo.

La propuesta de transformar el sargazo en una oportunidad de inversión bajo esquemas de economía circular demuestra que los retos ambientales pueden convertirse en motores de crecimiento. Del mismo modo, la visión de fortalecer la infraestructura aérea para impulsar la exportación del campo mexicano revela una comprensión integral del comercio contemporáneo.

Otro aspecto estratégico fue la proyección de Chetumal como nuevo polo de desarrollo para el sur del estado, una visión que descentraliza el crecimiento y genera oportunidades más equilibradas dentro de Quintana Roo.

La Cumbre RGV-COIN 2026 deja una lección clara: la competitividad regional no depende solo de recursos naturales o ubicación geográfica, sino de la capacidad de articular visión, liderazgo y cooperación.

Quintana Roo tiene hoy la posibilidad de consolidarse como un puente entre América Latina, México y Texas. Si esa ruta se sostiene con continuidad institucional y visión empresarial, el estado no solo fortalecerá su economía, sino que redefinirá su papel en el escenario internacional.

Porque el desarrollo no ocurre por casualidad; se construye con alianzas inteligentes.

@EduardoSadot
sadot16@hotmail.com

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