Corre, lee y dile
Germán Martínez Aceves
Hay escritoras que dan a conocer sus obras, pasa el tiempo y estas quedan en el rincón del olvido. Sobre todo, si se trata de mujeres que cuestionan, que ponen en papel sus ideas que van contra las tradiciones. Pero, como botellas tiradas al mar, no falta que el destino las lleve a que alguien las encuentre, las lea, le den su valor y hagan que la literatura de otro siglo vuelva a florecer.
Es el caso de la italiana Amalia Guglielminetti, quien nació en Turín en 1881 a quien consideraban independiente, irónica, inconforme y “la única poetisa de Italia” de acuerdo con los poetas Guido Gozzano y Gabriele D’Annuncio. Le toca una época de una Europa desarrollada industrialmente que transita del siglo XIX al XX, con tendencias modernistas en la literatura y que pronto enfrentaría la Primera Guerra Mundial y una pandemia.
Guglielminetti llega a nuestro país gracias a la traducción de Isabel Teresa García, venezolana nacida en 1985 que actualmente radica en Suiza. Ella conoció la poesía y la prosa de la italiana y particularmente tradujo el libro de cuentos Las horas inútiles con el obtuvo el Premio Hispanoamericano de Traducción Literaria 2024 organizado por Aquelarre Ediciones. Ahora es publicado en coedición con la Secretaría de Cultura del estado de Veracruz y la Editorial de la Universidad Veracruzana.
Gracias a ellos, Amalia Guglielminetti es rescatada del olvido y ahora traducida al español. Ella fue una escritora prolífica que escribió poesía, cuentos, novelas, obras de teatro y la literatura infantil.
De acuerdo con la traductora, la autora de Las horas inútiles era audaz, libre y sin prejuicios sociales y muchas veces sus puntos de vista incomodaban a más de uno, tanto que hasta algunos hombres le tenían miedo. Para otros, era una mujer intelectual que escribía como los hombres.
Amalia Guglielminetti escribe sobre las minucias de la vida en las que se refleja la condición humana. Era una época donde el modernismo y el romanticismo iban de la mano en la literatura. No es de extrañarse de que en los trece cuentos contenidos en Las horas inútiles el amor sea el motor de las historias con sus destinos crueles no exentos de ironía.
Isabel Teresa García apunta: “en Le ore inutili, vemos aparecer variedad de subtemas como la misoginia, el egoísmo, la falta de empatía, la mujer libre/sola, la frivolidad de la sociedad, la vanidad, la precaria condición de la mujer que solo vive para el matrimonio y la precaria condición del hombre que solo vive para cumplir la tradición, los prejuicios sociales, la guerra, el antisemitismo… Pero todo esto es narrado a través del recuento de las trivialidades de la vida cotidiana”.

Los títulos de los relatos son los siguientes: El retrato a pastel, Los muguetes del profesor, Présteme ayuda, Juegos de guerra, La verdad, Por un beso, El “excedente”, El camino encontrado, Arturo El Bello, La salvadora, La intrusa, El hombre teñido y La joya de la abuela.
¿De cuántas horas inútiles está hecha nuestra vida? Simplemente veamos a nuestro alrededor y a nuestro interior: querencias, ilusiones, palabras que se pierden en el vacío, historias que se enredan en el fuego extensivo del chisme, objetos que representan momentos significativos, amores platónicos que terminan en la inmensidad de la nada, desencantos que brotan en la irremediable verdad.
Guglielminetti encuentra las historias que exhiben la condición humana en cualquier resquicio cotidiano. La siguiente frase que forma parte de La salvadora, es parte de la tónica de las narraciones breves:
“Ella le había dado a su amigo la sanación y a cambio había recibido otro mal, un mal más triste que cualquier enfermedad de la carne: una inútil pasión”.
Si bien Amalia Guglielminetti encuentra en las horas inútiles el filón para alimentar sus historias, el lector hallará la utilidad de sus horas al sumergirse en las historias que se narran.
Las horas inútiles, de Amalia Guglielminetti, traducción y prólogo de Isabel Teresa García, es una coedición de Aquelarre Ediciones, la Secretaría de Cultura de Veracruz y la Editorial de la Universidad Veracruzana, 134 páginas, 2025. Para adquirir este libro consulta:




