InicioAlberto Woolrich OrtizLa invisibilidad e imbecilidad

La invisibilidad e imbecilidad

Una de las obsesiones de Andrés Manuel López Obrador y su llamada Cuarta Transformación de la Nación, a la que ha dado continuidad la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo y todos los gobernadores de la República afiliados al Movimiento de Regeneración Nacional, es limitar al mínimo del mínimo todo lo vinculado a la narco-política y a los delitos que cometen los funcionarios públicos de ese movimiento estatal.

Letrados independientes y pensantes de los Estados Unidos Mexicanos, apoyados por diversos ateneos de estudios jurídicos, insisten muy especialmente en la imperiosa necesidad de un control democrático del poder, ya que desde el neoliberalismo ese poder es burlado por la limitación al mínimo del mínimo por razones de Estado.

La ocultación, que pretenden hacer valer de la narco-delincuencia-política sólo se debe a dos factores, la invisibilidad que absurdamente pretenden de ello y la imbecilidad que emplean para evitar se sepa la verdad.

En México no se quiere, ni se requiere un poder en la sombra, un poder tras el poder que actúe en la obscuridad, en la clandestinidad de todos aquellos procesos de decisión encaminados a brindarle impunidad a la delincuencia política y narco-política, la cuál, además, se esconde y escuda en una mal entendida “Razón de Estado”.

Absolutamente a nadie que pertenezca a algún partido o movimiento gubernamental, se le ha ocurrido la posibilidad de que se rompan esos secretos o razones de Estado para beneficiar a nuestro México, ninguno de ellos habla, ni dice ni opina nada, en ningún caso se argumenta sobre esa materia, a todos ellos les conviene defender la existencia de la narco-política, del huachicol, de las tranzas, de la impunidad.

Para esa caterva de ignorantes la Justicia no debe ni tiene que intervenir, sobre todo cuando tales delitos se atribuyen razonablemente a poderes delincuenciales o a servidores públicos instalados en las instituciones del Estado.

Los malos gobernantes, invocando secretos oficiales o razones de Estado, no colaboran ni quieren a la Justicia, según esos cretinos la justicia nunca podrá probar ni demostrar nada, lo expresan con una absurda seguridad, refiriendo en algunos casos la Soberanía de México.

Todo lo que dicen o hacen para ocultar la narco-política resulta ser una ofensa al sentido común, a la justicia, a nuestra Nación, a la Constitución Política. Ellos pretenden seguir sobre seguro y con impunidad.

México ya no requiere, ni quiere, esa realidad negativa.

El México verdadero hoy defiende la dignidad e integridad de la Justicia.

Es cuánto.

Lic. Alberto Woolrich Ortiz.
Presidente de la Academia de Derecho Penal
del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, A.C..

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