* El crimen y el dinero van de la mano, el terceto lo completa la política, la administración pública, el control de lo que significó la legalidad y el mandato constitucional, pero por lo que hoy constatamos, todo lo sustituyen con mayor pobreza, violencia, muertes, desaparecidos; a fin de cuentas, es lo que perciben y molesta a las autoridades de Estados Unidos, que en materia de delincuencia tienen su propia y significativa historia. Recordemos nuestras lecturas. Unos con puño de hierro y mayor crueldad y mucha sangre, otros desde el escritorio de las grandes empresas
Gregorio Ortega Molina
Los mexicanos no tenemos idea de la dimensión y el ámbito de la presencia del narco en nuestra vida cotidiana. Quizá también nos negamos a asumir la responsabilidad de saber el dónde y el cómo, porque deben cumplir sus convenios con los administradores públicos.
Lo que debemos aceptar, puesto que a todas luces todos lo reconocen como un fait accompli, es que los barones de la droga -de acuerdo con los capitostes de la 4T- toman las decisiones que determinan nuestro presente y ennegrecen el futuro inmediato, sobre todo después de que en Estados Unidos señalan a los cárteles como organizaciones terroristas, y abran expedientes judiciales a gobernadores, hijos de encumbrados políticos.
Lo que se deduce es que entre los administradores del crimen organizado y los del gobierno, no hacen una, porque creen ganar fortunas y dominar a la sociedad, pero pierden, como se constata por el abandono en el que dejan al sector salud, pues no acaban de entender que mexicanos saludables son buena fuerza de trabajo, los enfermos cuestan y fallecen, con el agravante de que muchos dejan el lastre de los deudos.
En cuanto a la educación, ¿de qué sirven ignorantes? No son buenos para el trasiego y tampoco como sicarios. Si no aprenden a leer y comprender lo que desean comunicarles, tampoco sabrán hablar. Se convierten en rehenes de su propia estúpides, aunque algunos logran hacer fortunas e imponer terror. Todos los interesados en que no se disuelvan las complicidades del narco gobierno, deben huir del modo tan elemental como se conducen y formarse, instruirse. Les sugiero ver con detalle y paciencia la serie The wire, donde los protagonistas se percatan de que la formación profesional les abre las puertas del mundo, para ellos desconocidas.
El crimen y el dinero van de la mano, el terceto lo completa la política, la administración pública, el control de lo que significó la legalidad y el mandato constitucional, pero por lo que hoy constatamos, todo lo sustituyen con mayor pobreza, violencia, muertes, desaparecidos; a fin de cuentas, es lo que perciben y molesta a las autoridades de Estados Unidos, que en materia de delincuencia tienen su propia y significativa historia.
Recordemos nuestras lecturas. Poder y crimen van de la mano, unos con mayor crueldad y mucha sangre, otros desde el escritorio de las grandes empresas, desde los cuales deciden los destinos del mundo, incluidos sus hijos y nietos.
@OrtegaGregorio