InicioGregorio Ortega MolinaLa Costumbre del Poder: Aquí no aprendemos a defender nuestros derechos

La Costumbre del Poder: Aquí no aprendemos a defender nuestros derechos

* Por un momento me resulta inexplicable que los mexicanos no nos organicemos para defender nuestros derechos, diariamente conculcados, nulificados, sobre todo con la desaparición de la independencia y autonomía de una uno de los poderes de la República. Hemos sido anuentes y omisos, porque nulificaron nuestra voluntad con los plásticos del bienestar, cuya dispersión ya no alcanza para contener el hambre y la ira

Gregorio Ortega Molina

 

A los millones del México bueno y sabio les gusta ser ninguneados y, quizá, hasta abusados, pues la extorsión de una y mil formas que aquí se practica, nadie la detiene.

Revisemos el balance de lo que ha sido la transformación tan cacareada, el humanismo mexicano tan publicitado. Los medicamentos, dígase lo que se diga, no están en las manos de los enfermos que los necesitan, y nadie sabe qué pasó con la mega farmacia; ¿cuántos de los integrantes del magisterio tienen auténtica pasión por enseñar, mientras otros llenan las horas en la distracción o piensan en la manera de joder a sus pupilos, aunque sobre todo a la pupilas? Pero estamos en el México de los usos y costumbres.

¿Mienten las madres buscadoras? Me resulta inexplicable la actitud de la titular del Ejecutivo para con ellas. Pareciera que las detesta o, a la inversa, les teme, porque nada puede hacer para contener asesinatos, desapariciones y multiplicación de fosas clandestinas. ¿Dónde la empatía entre mujeres? ¿A cuántas han asesinado en las últimas semanas, y por qué? ¿Se acercan a una verdad que incomoda? El duelo por los desaparecidos es tan eterno como su muerte.

No he escuchado ninguna explicación que justifique el fracaso. ¿Cuál fue la verdadera razón para cancelar el AICM, o insistir en el del tren maya, o justificar el descarrilamiento y las muertes en el transístmico, o el colapso del puente de la Línea Dorada, y el profundo silencio de Carlos Slim, corresponsable en ese suceso? Ni para los derramamientos de petróleo o la sub producción de Dos Bocas, ni para la importación de maíz, ni para los despojos, ni para la falta de insumos médico quirúrgicos en el sector salud, ni la “mordida” a la CNTE, ni a la ausencia de Claudia Sheinbaum en el estadio, ni al restablecimiento de relaciones con España, que fueron pausadas por un capricho de Beatriz Gutiérrez Müller.

Por un momento me resulta inexplicable que los mexicanos no nos organicemos para defender nuestros derechos, diariamente conculcados, nulificados, sobre todo con la desaparición de la independencia y autonomía de una uno de los poderes de la República. Hemos sido anuentes y omisos, porque nulificaron nuestra voluntad con los plásticos del bienestar, cuya dispersión ya no alcanza para contener el hambre y la ira.

@OrtegaGregorio

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO