Magno Garcimarrero
Corre recientemente la conseja de que Donald Trump usa pañal… no kleenbebé sino kleenvejete. Chisme que se ha divulgado a pesar de las reservas oficiales de la “Casa Blanca”.
No solo va de boca en boca, sino que se pueden ver en las redes sociales videos de reporteros que han filmado los ribetes del kleenvejete saliéndosele por arriba del cinturón, también ha quedado grabado el gesto de repugnancia de guardaespaldas que, al acercársele por detrás para entregarle una carpeta, no ha podido disimular el golpe “cacofónico” en su órgano olfativo.
Pero como en la actualidad el engaño por medio de la inteligencia artificial aprovecha la pendejez natural para hacernos creer mentiras del tamaño de ruedas de molino, es posible que solo sea propaganda de odio contra el presidente; aunque muchos, aun pecando de crédulos creemos a pie juntillas que es cierto, que ese señor, dado su pasado de abusador del sexo, cosa que también corre como noticia, ya tiene floja la rienda de los esfínteres, algo que por la edad igualmente es común entre ochenteros, sin respeto de noblezas, alcurnias ni presidencias.
¡Esto que está ocurriendo… y escurriendo, explica asimismo por qué la anda cagando por todo el mundo!
M.G.