Pablo Gato
Incluso los enemigos de Trump reconocen que es muy hábil a la hora de cambiar de tema. Un maestro de la distracción.
Si hay una controversia que le perjudica o una noticia que lo deja mal, sabe perfectamente como manipular a la prensa para que cubran otro tema y se olviden de esa información que le perjudica.
Hoy la gran noticia en Washington es la comparecencia de Anthony Fauci ante un comité de mayoría republicana en el senado.
Su rostro es conocido en todo el mundo. Durante la pandemia del COVID, fue el director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y la cara de la lucha del gobierno de Biden y también del de Trump contra la pandemia.
Los republicanos lo han acusado de muchos temas, aunque no han podido demostrar ninguna de sus acusaciones.
Hace años que la pandemia se acabó a efectos prácticos. Sin embargo, los republicanos resucitan el tema ahora y traen a Fauci a testificar.
No lo hizo, porque a todas las preguntas respondió con un me acojo a la 5 Enmienda que me permite no decir nada que me pueda incriminar.
Los republicanos esperaban una guerra verbal, pero en ese sentido Fauci fue más astuto y se calló.
La estrategia era ver si decía algo para luego referirlo al departamento de Justicia. No importa que. Los demócratas afirman que el Fiscal General en funciones es una marioneta política de Trump y que por lo tanto lo encausaría sin ningún problema.
El problema es que no puede encausarlo por ejemplo de supuesto perjurio porque no dijo nada.
La pregunta es: ¿de qué NO se habló hoy?
No se habló de la guerra en Irán, no se habló de que el estrecho de Omán todavía está cerrado, no se habló de la inflación, no se habló de los archivos Epstein a pesar de que las victimas de Epstein estaban en el Congreso para exigir a los congresistas y al Fiscal General que investiguen, no se habló de que Trump se quedó dormido en el funeral de Lindsay Graham, no se habló de que Trump no ha conseguido que el Congreso apruebe su ley electoral que los demócratas califican como de paso previo para intentar robarse las elecciones, no se habló de los 14 millones de dólares del erario público que Trump gasto en la piscina reflectante del monumento a Lincoln para cambiarle el color gris a azul pero que ahora es verde, no se habló del creciente precio de la gasolina o no se habló de que ahora la familia Trump quiere comprar parte del próximo mundial y privatizarlo, algo que ha desatado una furia mundial que acusa a la FIFA de grotesca corrupción.
No se habló de nada de todo eso y de otras tantas controversias que rodean a Trump.
No, se habló de Fauci.
No importa que canal vieras, todos seguían el testimonio de Fauci.
Con todo lo que está pasando en EEUU y en el mundo, la prensa se enfocó prácticamente de forma total en una audiencia sobre Fauci y la pandemia de 2019?
La prensa mordió el anzuelo.
Y mañana más de lo mismo, pero con otra controversia precocinada.
Master of distraction.
“Es difícil entender el nivel de incompetencia, estupidez y corrupción de los líderes de la Unión Europea y varios presidentes de Europa”
Afirma el ex agente de la CIA, Larry Johnson.
“Los peores enemigos de Europa son los líderes de la UE y líderes de países como Francia, Alemania o Gran Bretaña”, dice.
“El tema de Ucrania lo ejemplifica a la perfección. Han dado cientos de miles de millones de dólares para una guerra que no solo era totalmente evitable, sino que ellos mismos crearon junto a EEUU”, prosigue.
“Ahora EEUU los ha dejado solos y la UE debe afrontar todos los gastos. Europa se está arruinando. Sigue enviando miles y miles de millones de dólares a Ucrania en vez de enfocarse en buscar una solución diplomática. ¿Resultado? El dinero es mayormente robado por Zelensky y su clan y ese dinero acaba en cuentas en Oriente Medio. Si, el dinero del contribuyente europeo”, afirma.
“¿Y cuáles son las consecuencias? Que Europa está pagando cinco veces más por la energía que obtenía de Rusia. ¿Y a quien se la compra? A EEUU. Es decir, para EEUU es un negocio redondo. Empieza una guerra con Rusia con el objetivo de debilitarla, separar a Rusia de Europa y ahora Europa se ve obligada a comprar energía a EEUU a un precio cinco veces más cara que se la compraba a Rusia. Eso significa más inflación, menos dinero para el ciudadano europeo, menos servicios para los europeos y unas industrias que no pueden competir y por lo tanto cierran sus puertas o se trasladan a EEUU. Díganme, ¿pueden los líderes de la UE ser más estúpidos y corruptos?”, agrega.
“No están defendiendo los intereses de Europa o los europeos, sino los de EEUU. ¿Por qué? Por cobardía, por complejo de vasallos, por falta de visión e ignorancia o por simple corrupción porque ellos personalmente se llevan una parte del pastel. Esos líderes son los peores enemigos de Europa”, dice.
“Y por si fuera poco siguen echando leña al fuego de la guerra contra Rusia y Rusia ya se cansó de que Europa este detrás de la guerra en Ucrania. Zelensky es simplemente un payaso corrupto que no le importa para nada su país. Lo ha llevado a la destrucción y a más de un millón de muertos ucranianos por su ansia de dinero y poder”, dice.
“La que está ahora detrás de esta guerra es Europa. Sin esa ayuda no habría guerra. Rusia, como digo, ya se cansó y pronto Europa pagara directamente el precio por atacar a Rusia en su propio terreno por una guerra que provoco EEUU y Europa. ¿Cómo? Rusia esta tan harta que si siguen atacándola con misiles acabara atacando los centros que envían armas a Ucrania”, añade.
“Los líderes europeos tendrían que haber evitado esta guerra y lo hubieran conseguido. Y ahora enfocarse en negociar, no en más guerra. Actúan como simples vasallos de los EEUU. Y ahora EEUU se ha ido y les ha dejado solos en la guerra más brutal desde la Segunda Guerra Mundial en Europa. ¿Y qué hacen ellos? Seguir cavando más hondo la crisis en la que están metiendo a Europa. Es realmente difícil de creer que la UE este liderada por semejantes incompetentes y corruptos”, concluye.