* ¿Cómo procederán para que el país recupere la dignidad de vida? Imposible saberlo, aunque por lo pronto pueden acabar ya con los caprichos presidenciales y regresar la autonomía constitucional a los poderes Legislativo y Judicial
Gregorio Ortega Molina
No podemos, y mucho menos debemos cerrar los ojos a las consecuencias de las decisiones tomadas por Andrés Manuel López Obrador. ¿Cuánto estamos pagando los mexicanos por el capricho de cancelar el AICM y sustituirlo por el AIFA, o por la Mega Farmacia, o el deseo verbal de transformarnos en Dinamarca?
Supongo que estaremos de acuerdo en aceptar que las estadísticas están manipuladas y ocultan el auténtico PIB, como el número de desaparecidos, a Rocha Moya, el total de muertes violentas y los verdaderos estragos de la corrupción en la economía nacional.
Es público y notorio que el Tren Maya cuesta más de lo que aporta al PIB, y que Dos Bocas es un fiasco técnico y de producción, o que el ferrocarril Transístmico se descarrila porque robaron de lo lindo durante su construcción, como se escucha en un audio célebre: “si se descarrila, ya no es nuestro pedo”, por eso están urgidos de ocultar a sus verdaderos culpables y taparlos con los rostros de Ernesto Ruffo Apel y Ángel Aguirre Rivero.
Lo que sucede como consecuencia de las decisiones del gobierno 2018-2024 deja de ser drama para adquirir la dimensión de una tragedia, porque lo que apenas asoma en materia de delito, es más grave y complejo que lo que circula en las redes informativas y en los medios, lo que seguramente propicia que la titular del Ejecutivo ande las 24 horas del día con el sisirisco fruncido, pues el balance histórico del desenlace de la 4T recae bajo su gobierno.
Si la extorsión y el despojo en muchas ciudades y poblados de la república sentó sus reales, es preciso subrayar que también está presente en la administración de los recursos fiscales, pues el sector salud padece las consecuencias, porque ante todo es necesario cumplir con los poseedores de los plásticos del bienestar y los que reciben pensiones gubernamentales a través del ISSSTE, del IMSS, Pemex, CFE o la Suprema Corte de Justicia, que creó su propio guardadito, para que los ex ministros no pasen penurias, porque sí es cierto que hay mexicanos de primera, segunda y tercera…
¿Cómo procederán para que el país recupere la dignidad de vida? Imposible saberlo, aunque por lo pronto pueden acabar ya con los caprichos presidenciales y regresar la autonomía constitucional a los poderes Legislativo y Judicial.
@OrtegaGregorio