Por Arturo Sandoval
“Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos”. John F. Kennedy.
A menos de dos semanas del partido inaugural contra Sud África, el Vasco Aguirre aún no tiene definido el cuadro titular ni los 26 jugadores para formar la selección. Javier Aguirre, no cambia su discurso anodino, descuadrado, nada motivante para las nuevas generaciones y para las viejas, incluso. Lleno de contradicciones cuando dice no llamar a jugadores para recuperarlos de lesiones y lo hace: Chino Huerta, Santi Giménez, Alexis Vega, Luis Chávez, Raúl Jiménez. En este momento hay jugadores bastante capaces para cubrir esos puestos y los puestos de jugadores intrascendentes como Berterame, Fidalgo y Guillermo Ochoa.
Se repite lo mismo de los dos últimos mundiales. No existe la incertidumbre en la gente sobre un muy, muy probable fracaso anunciado. El Mundial nace muerto para el pueblo, para los pueblos. No hay burócrata, carpintero, empleado; incluso directivos de empresas con dos hijos y la mamá, que puedan pagar 200 mil pesos por ver un partido en algún estadio.
Si se da el fracaso en los tres primeros partidos o en el quinto, lo menos malo es que no se caerá en un desencanto de que se pudo, pero marcaron un penal que no fue o jugamos mejor que Alemania y un golazo de ellos nos deja fuera. No se oirá el bálsamo de la frase del Piojo Herrera en Brasil: “Fuimos a toda madre”. Se extrañará el eléctrico grito y los ojos a punto de estallar al exclamar gol de Miguel Herrera como entrenador de la selección.
No estará presente la mediocridad de Juan Carlos Osorio ni la deshonestidad de Tata Martino, pero sí la incapacidad de Javier Aguirre, con posibilidades de llevarse entre las patas a jugadores con futuro: Gilberto Mora, Brian Gutiérrez, Hormiga González, Tilón Chávez y Tala Rangel. Con otro entrenador, estos jugadores y los demás harían mejor papel para mostrarse en la vitrina más importante del Planeta.
Ni Osorio ni el Tata ni Aguirre en caso de fracasar, son responsables de los resultados, tampoco los jugadores mal dirigidos; los responsables son los directivos por no cambiar a tiempo el entrenador en los tres casos. Milito, Almeyda, Almada, Piojo, Tuca, Mohamed; a usted ¿cuál le hubiera gustado?
NOTA: no es un deseo de fracaso del Vasco, no es esperar después del fracaso, decir: “se los dije”; en realidad es todo lo contrario: desear fuertemente no tener razón, equivocarme en este pronóstico de fracaso; desear comerme una a una mis palabras.
SOBRE LA FOTO DE PORTADA PROPIEDAD DEL VALLE CHALQUENSE
El Valle Chalquense- Facebook.
La historia del ‘niño pobre’ viendo al América jugar, palabras destacadas del infante:
“Cuando sea grande quiero jugar en el América, yo se jugar y meter muchos goles, y quiero ser como “el Viñas”, quiero meter el gol con el que gane el trofeo mi equipo”
“Vendo chicles en uno en 4 pesos o tres por 10 pesitos, me levanto diario a las 6 de la mañana para caminar hasta la parada de camiones a venderle a los señores; le ayudo a mi papi a comprar la comida de nuestra familia, le compro pastura a mi gallinita y pago el Megacable para poder ver al América”
“Mi mamá trabaja en el centro, pero vive con mi otro papá en su otra casa, aunque él no me cae tan bien porque le va a las chivas y a mí las chivas no me caen bien porque pierden mucho”
Estas fueron algunas palabras de Sergio, el humilde niño de Tlajomulco, Jalisco que lucha día con día para consagrar sus sueños en un mundo tan complicado. IMAGEN TV