César Gastélum, influencer con más de 700 mil seguidores en TikTok y un canal en YouTube, fue asesinado la noche del martes en Culiacán, Sinaloa, durante una transmisión en vivo. El caso es el más reciente de una serie de ataques contra creadores de contenido en el país, de acuerdo con un recuento de El Universal.
Desde 2024, al menos 19 influencers han sido asesinados en ocho estados. La cifra pasó de cuatro casos en 2024 a 11 durante 2025, mientras que en lo que va de 2026 se han registrado cuatro homicidios.
Sinaloa concentra ocho casos, seguido de Guerrero, con tres; Jalisco y Nuevo León, con dos cada uno. Baja California, Chiapas, Morelos y Guanajuato reportaron un homicidio por entidad.
Los creadores asesinados difundían contenidos sobre moda, estilo de vida, información de seguridad y policiaca, además de denuncias contra políticos y daños al medio ambiente. David Saucedo, especialista en temas de seguridad, explicó que los grupos criminales buscan controlar a algunos influencers para difundir sus agendas o censurar información que afecta sus intereses.
El especialista señaló que algunos influencers tienen audiencias más amplias que las de medios formales, por lo que las organizaciones criminales intentan imponer líneas editoriales en sus territorios. También mencionó como posible causa la colaboración de algunos creadores en actividades relacionadas con el lavado de dinero y el blanqueo de capitales.
En enero de 2025, cuatro meses después del inicio de la guerra entre Los Chapitos y Los Mayos, Culiacán fue cubierta con panfletos que exhibían a 25 políticos, influencers, empresarios y cantantes presuntamente vinculados con los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán. En esos mensajes se afirmó que ya habían sido “eliminados” Juan Carlos, El Chilango; Miguel Vivanco, El Jasper, y Leovardo Aispuro, El Gordo Peruci.
Durante 2025 fueron ejecutados en Sinaloa Justin Paul, El Pinki; Adal Peña, El Tata; María de Jesús “N”, integrante de la familia de influencers Los Toys, y Gerardo El Jerry. En Ensenada, Baja California, murió Gail Castro, conocido como Gail Toys y hermano de Markitos Toys. En Temixco, Morelos, también fue asesinado Camilo Ochoa Delgado, El Alucín, quien aparecía en los panfletos.
Saucedo consideró que los influencers deberían contar con esquemas de protección similares a los destinados a defensores de derechos humanos y periodistas. “Hasta el momento no hay protocolos. Me parece que el Estado, el gobierno, los tres niveles de gobierno han sido omisos al momento de brindar protección a los influencers. No se les da el trato como tal de comunicadores y en consecuencia no tienen medidas de protección”, señaló.
El experto también relacionó algunos casos con conflictos sentimentales, como el de Valeria Márquez, asesinada en mayo de 2025 en su salón de belleza en Zapopan, Jalisco, durante una transmisión en vivo.
Otros creadores no estaban vinculados con grupos criminales: Alex Serna, quien difundía temas ambientales y denuncias, fue asesinado en Zihuatanejo, Guerrero; Juan Diego Maldonado Grijalva, El Chabelo, murió en Huixtla, Chiapas, y Sergio VG fue asesinado en Juventino Rosas, Guanajuato, donde realizaba transmisiones nocturnas sobre temas paranormales y de terror.