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Casi 4 de cada 10 alumnos evaluados no tenía amistades en su escuela

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Casi cuatro de cada 10 niños en México no tienen ni un solo amigo en la escuela, de acuerdo con un estudio sobre las relaciones sociales entre estudiantes que registró una reducción considerable de los círculos de amistad después de la pandemia de COVID-19.

La investigación fue realizada por Francisco Zataráin, especialista en Desarrollo Humano de la Universidad Iberoamericana, entre aproximadamente 4 mil alumnos de distintos centros educativos del país. El análisis encontró que 38% de los estudiantes evaluados durante el año pasado no tenía amistades dentro de su plantel.

Los grupos de amigos también se han reducido: hace seis años, las llamadas “bolitas” estaban conformadas por 4.8 niños en promedio, mientras que después de la pandemia descendieron a 2.9 integrantes.

El cambio ocurre en un contexto en el que los menores pasan buena parte de su tiempo libre frente a pantallas y mantienen relaciones mediante videojuegos, aplicaciones y redes sociales.

Ante esta situación, el Gobierno de México anunció que, a partir del 3 de noviembre de 2026, los teléfonos celulares quedarán fuera de las aulas como parte de medidas relacionadas con el uso de dispositivos digitales entre estudiantes.

La presidenta Claudia Sheinbaum también firmó un decreto para reforzar la vigilancia de contenidos violentos en plataformas digitales, después de diversos ataques registrados en escuelas mexicanas relacionados con comunidades de internet.

Las disposiciones contemplan que las empresas tecnológicas retiren cuentas y publicaciones que promuevan la violencia, verifiquen la edad de los usuarios y ofrezcan herramientas de supervisión para madres y padres de familia. Microsoft, Apple, Google, X, Huawei y Meta solicitaron un mes para adaptar sus sistemas; por ahora, el decreto no prevé sanciones por incumplimiento.

Los cambios en la convivencia coinciden con un mayor acceso a internet entre niños y adolescentes mexicanos. Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, entre 2016 y 2025 el porcentaje de niños de seis a 11 años que utilizaba internet pasó de 53% a 81%; entre adolescentes de 12 a 17 años, aumentó de 85% a 94%.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia advierte que 40% de los niños conversa con desconocidos en internet. Además, una proporción similar de menores de entre 11 y 15 años, de acuerdo con tendencias globales, considera amigos a personas que conoció en plataformas digitales y con quienes nunca ha convivido presencialmente.

Xóchitl Padilla, psicoterapeuta de la Universidad Nacional Autónoma de México, explicó que las relaciones digitales se han convertido para niños y adolescentes en “una extensión de la vida cotidiana”. Señaló que esas amistades pueden ser tan importantes como las presenciales, aunque permanecer conectado no necesariamente elimina la soledad.

La especialista advirtió que algunos jóvenes participan en comunidades digitales con contenidos que refuerzan sus frustraciones. “Se refuerza la idea de que nadie los entiende”, explicó sobre determinados espacios virtuales donde adolescentes comparten experiencias de aislamiento. También alertó que los algoritmos pueden conducir a publicaciones con discursos de odio y violencia.

Las experiencias de algunas familias reflejan cambios en las formas de convivencia. Angélica Ramírez, madre de un adolescente de 16 años y una niña de nueve, indicó que su hijo mayor tiene un grupo amplio de amigos, mientras que su hija menor mantiene una o dos amistades cercanas. Calculó que “el 90% del tiempo de convivencia con sus amigos fuera de la escuela es en línea”, y señaló que ambos permanecen largos periodos en sus habitaciones.

Su hija, María José Sánchez Ramírez, cursa cuarto de primaria en una escuela pública de la Ciudad de México. Comparte salón con 22 estudiantes, pero considera amigas solo a dos compañeras. Relató que tuvo dificultades para integrarse antes de cambiar de escuela: “Una niña me decía que no me podía acercar a ella y otras niñas, entonces le dije a mi mamá y me recomendó intentar darle una galleta o preguntarle si podíamos ser amigas, pero siempre me alejaba”.

Actualmente, María José dibuja, juega y convive con su madre, además de utilizar Roblox para comunicarse con sus amigas. La menor calcula que puede pasar alrededor de siete horas usando su teléfono celular.

Samael Martínez, de nueve años, tiene dos amigos con quienes convive durante el recreo. Fuera de clases, pasa principalmente el tiempo frente a la televisión, los videojuegos y sus juguetes. Su madre, Angélica Martínez, explicó que el menor ha sido reservado desde pequeño y que durante sus primeros años convivió principalmente con adultos. “Es muy solitario, pero siento que ha sido así desde muy pequeño. Creció con muchos adultos y no había más niños de su edad”, relató.

Angélica Martínez añadió que las preocupaciones por la seguridad han modificado las oportunidades de convivencia fuera de casa. “Ahora es más inseguro dejarlos ir a casas ajenas o que salgan a la calle a jugar”, expresó.

Giovanna Salgado, madre de una adolescente de 17 años, describió una situación similar: su hija se comunica constantemente con otras personas, pero rara vez sale de casa. “Siempre está en contacto con alguien, pero no sale de la casa. Ha cambiado mucho la forma de conocerse y salir”, aseguró.

Docentes también han identificado cambios en las conversaciones y actividades de los estudiantes. Una profesora identificada como Aguilera señaló que los teléfonos y los contenidos digitales ocupan un lugar central en las interacciones entre compañeros. “Hablan de memes, de TikToks, de los jueguitos o de los videos que ven. Su vida gira ya totalmente alrededor de internet”, señaló.

Un estudio de Naciones Unidas advierte que la exposición prolongada a pantallas puede dificultar la interpretación de gestos, expresiones faciales y otras señales no verbales. El organismo indica que la convivencia presencial permite reconocer emociones ajenas y desarrollar empatía, mientras que el uso excesivo de dispositivos puede desplazar actividades como jugar e interactuar directamente con otros niños.

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