LA RETAGUARDIA
ADRIANA MORENO CORDERO
Todo indica que la presidenta Claudia Sheinbaum presentará hasta hoy, -lo aplazó un día-, con o sin el respaldo de sus rémoras, léase PVEM y PT, su flamante, señalada y controvertida reforma electoral y aunque lo anunció sonriente, cómo se nota que extraña aquellos tiempos en que su antecesor enviaba al Congreso sus controvertidas reformas y no tenía más que dar un golpe en el escritorio para dictar la orden a sus subordinados legisladores de que no se le cambiara ni una coma a lo enviado, de tal suerte, que tanto la Cámara de Diputados como el Senado de la República, se convirtió en una mera Oficialía de Partes.
Sin embargo, con la primera presidenta de México, las cosas han cambiado un poco y ello lo ilustra, precisamente, la reforma electoral porque por más reuniones que se han sostenido en Palacio Nacional con el Verde y el PT, nada más no se logran lo acuerdos y estos dos institutos políticos no dan su brazo a torcer.
Incluso, la más reciente mesa de discusión sirvió para el retorno, casi triunfal, ni más ni menos que de Jorge Emilio González Martínez, ahora llamado el “exNiño Verde”, porque ya es el “exchavo ruco” de ese mismo color, que se apersonó en Palacio Nacional, pero tampoco hubo acuerdo.
Y quien por cierto la ha querido hacer de mediador entre el partido guinda y el del tucán, es el senador Manuel Velasco pero sosteniéndose, más bien, “saliéndose de las trancas” a los ojos de Palacio Nacional, en temas como el destape de la senadora Ruth González Silva, como su carta fuerte para San Luis Potosí.
Por lo demás, los oficios de la flamante secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, de poquísimo, más bien de nada, sirvieron en esta negociación; su jefa la ha hecho a un lado mientras que por su parte, Pablo Gómez, quien ha sido descalificado como interlocutor por el PVEM y el PT, pues tampoco le ha hecho mucho favor a la inquilina de Palacio Nacional en cuanto a los acuerdos en torno a la reforma electoral.
¿TIEMPO DE REFLEXIÓN O CUERDA FLOJA?
Los morenistas hicieron un último esfuerzo para que sus rémoras pudieran finamente ceder y será la presidenta Sheinbaum Pardo la que anunciará un espacio para que PT y Verde le den una última pensada a este asunto y se sumen a Morena. Sin embargo, en los corrillos políticos ya mucho se comenta si se trata de un tiempo de reflexión o más bien una cuerda floja por la que camina la señalada reforma.
De llegarse a concretar dicha reforma, no son pocos, al contrario, los que opinan que se estaría colocando el último clavo al ataúd de la democracia, porque por más que lo niegue, la jefa del Ejecutivo quiere llegar al régimen del partido único.
El presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal dio un pequeño adelanto de lo que sucederá hoy. Primero, en la gustadísima “Mañanera del Pueblo”, la inquilina de Palacio Nacional hará un esbozo de su tan llevada y traída reforma para luego, dar paso al espacio de reflexión para sus rémoras, unos cuatro o cinco días y una vez concluido ese plazo, ahora sí presentarla formalmente.
Presentándose el escenario que sea, en el Palacio Legislativo de San Lázaro, Morena va con sus 253 diputados para respaldarla, e hizo un último esfuerzo para que sus aliados acaben por seguirlos al señalar que: “la lógica política es que nos acompañaran PVEM y PT porque si no tenemos 330 votos no alcanzamos la mayoría calificada”.
El jaloneo de los morenistas con el PT y el PVEM ha sido sumamente intenso, por momentos tirante porque los temas que exigen las rémoras pues son válidos. Básicamente, las diferencias giran en torno a el financiamiento de los partidos, el costo de las campañas que son muy costosas y en la iniciativa de Sheinbaum se propone reducción de costos en órganos electorales porque, se señala en la referida iniciativa, representa una carga político electoral muy costosa. ¿Será?
La integración de las Cámaras es otro punto que está atorado. Se suprimen 32 senadores, por ejemplo, además de que los aliados del partido guinda no están de acuerdo en la conformación de listas partidistas, por lo que se propone que los distritos de representación sean también votados, es decir, una especie de representación proporcional pero votada, esto, para que tengan vinculación con el “pueblo bueno y sabio”.
Sheinbaum Pardo propone que los tiempos en medios se reduzcan en radio y televisión y en fin, otras muchas cuestiones más, así que eso de que PT y PVEM están de acuerdo en lo general con la controvertida reforma electoral, no es tan cierto.
De cualquier manera, el diputado Monreal dijo confiar en que “vamos a salir bien porque el acuerdo y el consenso están por encima de la confrontación y buscaremos caminar junto con los aliados”. ¿Lo conseguirá?





