El Instituto Nacional Electoral (INE) inició el proceso electoral 2026-2027 en un contexto de divisiones internas, cuestionamientos sobre su función como árbitro y el relevo provisional en la Secretaría Ejecutiva.
Durante la sesión del Consejo General, el consejero Arturo Castillo advirtió que “el INE parece haber claudicado a su función de vigilar y arbitrar las elecciones”, especialmente frente a actos anticipados de actores políticos.
“El proceso electoral 2027 es motivo de gran preocupación, al menos para mí. El contexto en el que comienza constituye desde mi perspectiva, el escenario perfecto para una elección cuestionada”, afirmó.
Castillo señaló que la mayoría de los partidos ha mostrado disposición insuficiente para cumplir la legislación y cuestionó que algunos aspirantes presuman públicamente haber realizado actividades de campaña durante semanas, antes de los plazos establecidos.
“El INE parece haber claudicado a su función de vigilar y arbitrar las elecciones. En los últimos meses, el árbitro ha renunciado a vigilar que los partidos políticos se sujeten a los tiempos electorales, a evitar que partidos y gobiernos se inmiscuyan en la organización y observación de las elecciones. Estas decisiones afectarán directamente la equidad en la contienda”, advirtió.
El nuevo consejero Arturo Chávez respondió que las posturas individuales de quienes integran el Consejo General no representan institucionalmente al organismo.
“Cuando un consejero en lo particular habla, no habla el INE. El INE solo habla en sus decisiones institucionales. Y eso debe quedar muy claro. Respetamos las opiniones, pero debemos respetar a las instituciones”, sostuvo.
Las diferencias se expresaron al comienzo de una contienda considerada la más grande hasta ahora por el padrón potencial, con 102 millones de ciudadanos en condiciones de emitir su voto.
En el ámbito administrativo, la consejera presidenta Guadalupe Taddei Zavala tomó protesta a Roberto Carlos Félix López como encargado de despacho de la Secretaría Ejecutiva, tras la renuncia de Claudia Espino.
Félix López ocupaba la Dirección de Organización y ha sido identificado como uno de los funcionarios cercanos a Taddei. En diciembre de 2023, la presidenta del INE intentó designarlo como secretario ejecutivo, pero no obtuvo los ocho votos necesarios del Consejo General, pues la mayoría de los consejeros consideró que no contaba con experiencia suficiente para el cargo.
Taddei negó que la salida de Espino y la llegada provisional de Félix López debiliten al organismo en el inicio del proceso electoral.
“Arranca el Instituto listo, preparado, fuerte, sólido, con los mecanismos que tiene para sustituir de manera inmediata áreas tan sensibles como la Secretaría Ejecutiva”, afirmó.
La presidenta del INE explicó que posteriormente se llevará a cabo el procedimiento para definir al titular de la Secretaría Ejecutiva y aseguró que la designación provisional de Félix López fue bien recibida por los integrantes del Consejo.
El consejero Martín Faz planteó dudas sobre el funcionamiento interno del organismo y recordó que este será el primer proceso electoral organizado por direcciones cuyos titulares fueron nombrados por Taddei y no por el Consejo General.
“No bastará con afirmar que las áreas técnicas actuarán con autonomía, habrá que demostrarlo en esta mesa, en cada decisión relevante”, advirtió.
Faz pidió al personal desempeñarse con neutralidad y sin subordinación a partidos, poderes o jerarquías administrativas.
“Hagan su trabajo con rigor, documenten, verifiquen, pregunten, no normalicen anomalías y cuando una instrucción les genere dudas recuerden que su primera obligación no es con una persona ni con una jerarquía administrativa, es con la Constitución, con la ley y con los principios que rigen la función electoral”, añadió.
Entre los desafíos señalados por otros integrantes del Consejo General estuvieron la violencia, la presencia del crimen organizado, los recortes presupuestales y el cumplimiento de las reglas electorales por parte de los partidos.
La consejera Carla Humphrey pidió coordinación entre el INE y las instancias de seguridad para garantizar que la ciudadanía pueda votar en paz el 6 de junio de 2027. Por su parte, Uuc-Kib Espadas reclamó a los partidos no haber impugnado en 2024 irregularidades que calificó como el “fraude electoral de las boletas planchadas”.
Al cierre de la sesión, Guadalupe Taddei rechazó los cuestionamientos sobre la capacidad del organismo para conducir la elección.
“Todos los malos augurios de adentro o fuera de este Instituto, no son los que están moviendo el interés de este instituto en este proceso, lo que nos mueve es la voluntad de darle, nuevamente, buenos resultados al País”, afirmó.
La consejera presidenta sostuvo que el INE está preparado para organizar el proceso electoral y “no será amedrentado por absolutamente nadie”.