A días de concluir la Copa del Mundo en América del Norte, el balance económico para México se perfila como inferior a lo esperado, con una llegada aproximada de 850 mil turistas, lejos de los más de 5 millones proyectados inicialmente, y una derrama cercana a los 50 mil millones de pesos, según datos de la Concanaco.
Pese a estos resultados, la presidenta Claudia Sheinbaum analiza respaldar la postulación de México para albergar el Mundial de Clubes de 2029, un proyecto promovido por la Federación Mexicana de Futbol (FMF), encabezada por Mikel Arriola.
De acuerdo con información difundida por el portal La Política Online, en el entorno presidencial se reconoce que, aunque la relación con la FIFA fue compleja durante el actual torneo, el evento generó momentos de alto ánimo social y concentraciones masivas en los Fan Fest, considerados relevantes para el clima social.
El Gobierno federal estaría valorando este tipo de eventos no solo por su impacto económico, sino también por su capacidad de generar un ambiente de cohesión y bienestar general, especialmente en el contexto previo a 2030.
En ese sentido, el enfoque político también sería un factor, al considerar que este tipo de celebraciones pueden impulsar un clima de fiesta popular en el año previo a procesos electorales.
El proyecto de la FMF contaría además con el respaldo del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien, de acuerdo con los reportes, quedó satisfecho con el desempeño de México como sede del actual Mundial.
En paralelo, el Gobierno también toma en cuenta que el fútbol se ha convertido en un espacio simbólico, donde se contrastan estilos entre actores políticos, mientras continúan las evaluaciones sobre el impacto real del torneo en consumo y actividad económica.