México cerrará 2026 con un crecimiento económico promedio anual de apenas 0.8% durante los últimos ocho años, el nivel más bajo en comparación con administraciones previas, de acuerdo con estimaciones basadas en proyecciones oficiales y de analistas.
Aunque la Secretaría de Hacienda mantiene una expectativa de crecimiento de 2.3% para este año, organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y analistas privados anticipan un avance de poco más de 1.0%, mientras que para 2026 se prevé una expansión cercana a 1.3%.
Con estas cifras, el desempeño económico entre 2019 y 2026 quedaría por debajo de sexenios anteriores: 1.9% anual con Vicente Fox, 1.3% con Felipe Calderón y 2% con Enrique Peña Nieto, mientras que en el periodo de Andrés Manuel López Obrador el promedio fue de 0.76% anual.
Especialistas atribuyen este comportamiento a una combinación de factores externos e internos. Durante el sexenio pasado, la economía enfrentó el impacto de la pandemia de Covid-19, que provocó una de las caídas más profundas del PIB y una recuperación lenta. En el contexto actual, se suman elementos como la incertidumbre en la política comercial de Estados Unidos y el futuro del T-MEC.
A nivel interno, Iván Arias, director de Estudios Económicos de Banamex, señaló que la reforma al Poder Judicial y los cambios al marco constitucional han afectado la confianza de los inversionistas. “La caída de la inversión privada y todo ese contexto de reformas legislativas, destacadamente la reforma judicial, sin duda es un elemento que está pesando mucho en el ánimo de los empresarios”, afirmó.
El especialista añadió que el crecimiento potencial de la economía ha disminuido de un rango de 2.0 a 2.3% a entre 1.7 y 1.8%, lo que limita las perspectivas de expansión sostenida en los próximos años.
Por su parte, Gabriela Gutiérrez, presidenta nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), advirtió que la economía mexicana se encuentra en “punto muerto”, es decir, en una etapa de crecimiento débil, con desaceleración en la inversión y sin bases sólidas para una recuperación sostenida.
Datos del organismo indican que el Indicador IMEF Manufacturero se ubicó en 47.3 puntos en junio de 2026, acumulando 27 meses consecutivos en zona de contracción, lo que refleja un entorno adverso para la actividad industrial. Al interior del indicador, los componentes de nuevos pedidos y producción registraron caídas, manteniéndose también en terreno contractivo.
La directiva señaló que la tenue mejoría observada en meses previos perdió fuerza, manteniendo tanto al sector manufacturero como al no manufacturero en un entorno de bajo dinamismo y sin señales claras de recuperación sostenida.