Umar Kremlev, presidente de la Asociación Internacional de Boxeo y empresario ruso con vínculos con el Kremlin, habría pagado cientos de miles de dólares para financiar celebraciones posteriores a la boda de Donald Trump Jr. y Bettina Trump en las Bahamas, de acuerdo con dos personas con conocimiento del asunto.
Según información publicada inicialmente por ProPublica, los gastos incluyeron la renta de una isla privada y un espectáculo de fuegos artificiales.
Trump Jr., hijo mayor del Presidente estadounidense, y Bettina reconocieron los regalos en un comunicado difundido en Instagram. La pareja afirmó que Kremlev es su amigo y que las celebraciones se realizaron después del enlace matrimonial.
“Nuestro querido amigo Umar organizó muy generosamente dos increíbles noches de celebración para nosotros DESPUÉS de la boda”, se lee en el comunicado.
“Fue un regalo de bodas extraordinariamente generoso por parte de un amigo, y algo por lo que estábamos -y seguimos estando- increíblemente agradecidos”.
Kremlev no asistió a la ceremonia, pero tuvo una presencia destacada durante la fiesta posterior. Según una de las personas con conocimiento del encuentro, algunos invitados preguntaron quién era y por qué se encontraba ahí.
La pareja sostuvo que el traslado a la isla formaba parte de “un fin de semana ya planeado” entre amigos y no de la ceremonia de boda. Especialistas en ética citados sobre el caso consideraron que esa diferencia no elimina las preocupaciones por aceptar regalos costosos de un ciudadano extranjero.
Las normas éticas relacionadas con las familias presidenciales buscan prevenir posibles influencias extranjeras mediante obsequios personales de alto valor, debido al riesgo de que quienes los entregan esperen posteriormente algún beneficio a cambio.
Trump Jr. y Bettina rechazaron que su relación con Kremlev tenga motivaciones políticas y lamentaron que el episodio haya sido interpretado de esa manera.
“La amistad no requiere un motivo político. La generosidad no necesariamente viene con una agenda. Y a veces un regalo de bodas es simplemente un regalo de bodas”, agregó la pareja.
El comunicado no explicó por qué Trump Jr., de 48 años, no cubrió personalmente el costo de la estancia en la isla ni del espectáculo de fuegos artificiales. Forbes estimó recientemente que su patrimonio neto ronda los 300 millones de dólares.