* En esta nación se luchó con denuedo por el culmen de la libertad. Se llevó a cabo una Revolución. El lema era claro y se murió por él: SUFRAGIO EFECTIVO. NO REELECCIÓN. Hoy, con el secuestro del INE, desaparece la más preciada de las libertades. ¿Cuántos fallecerán por recuperarla? Nadie tiene la respuesta. Pero todo se les tolera
Gregorio Ortega Molina
Hoy, vivir en libertad no está garantizado por quienes gobiernan y tampoco por los aspirantes a sucederlos, sean del signo político que sean. México, en asuntos de libertades políticas y civiles, salud, seguridad y todas las garantías constitucionales, es tierra de nadie.
¿Dónde quedó la libertad de tránsito, la garantía de vivir sin ser molestados? La manera de morir de Edith Guadalupe Valdés, quien ingresó a una torre de apartamentos en el número 829 de avenida Revolución para asistir a una entrevista de trabajo, donde lo único que sucedió es inadmisible, por inexplicable. Los asesinos establecen sus usos y costumbres, y exigen respeto de las autoridades que debieran cuidar de las víctimas.
Desconozco las razones por las cuales la vida nocturna de las ciudades y poblados de México persiste en alegrarnos algunos momentos, cuando en no pocas ocasiones las noches terminan en muerte, secuestro, extorsión, violación a mujeres y hombres, y en fosas clandestinas. De alguna manera buscan ocultar el resultado de sus complicidades con la autoridad. Si no hay cuerpo, no existe un crimen.
¿Qué explicación pueden ofrecer a lo sucedido en Teotihuacán? Tampoco puede darse razón alguna a lo que hacen con la administración de justicia, donde buscan chivos expiatorios para ocultar esa corrupción que propicia muertes en cadena.
Pareciera que México, su territorio, sus instituciones y su proyecto constitucional y de gobierno yacen en una fosa clandestina del tamaño de la república, donde nadie asume responsabilidades por las decisiones tomades desde los cargos desempeñados, ¿Dónde quedó esa pretendida imagen de Batman Harfuch, o el pañuelo blanco de AMLO, o la oferta de no ser iguales?
¿Por qué los mexicanos hemos permitido que se empequeñezcan nuestras libertades, primero, para desaparecer como sucede con esos seres queridos que se esfumaron ante los ojos de quienes tienen la obligación de cuidarlos, porque son gobierno?
En esta nación se luchó con denuedo por el culmen de las libertad. Se llevó a cabo una Revolución. Las estadísticas indican “que la Revolución Mexicana causó entre 1 y 2 millones de muertes directas e indirectas, incluyendo combates, enfermedades, hambre y la pandemia de gripe española de 1918. Algunos estudios señalan un costo social total de hasta 2.1 millones de pérdidas humanas, considerando muertes en exceso y disminución de natalidad”. El lema era claro y se murió por él: SUFRAGIO EFECTIVO. NO REELECCIÓN.
Hoy, con el secuestro del INE, desaparece la más preciada de las libertades. ¿Cuántos fallecerán por recuperarla? Nadie tiene la respuesta. Pero todo se les tolera.
@OrtegaGregorio