El robo de agua en el Estado de México se ha extendido a al menos 48 municipios, donde autoridades han detectado la extracción ilegal del recurso tanto en infraestructura del Sistema Cutzamala como en pozos y tomas clandestinas.
De acuerdo con información oficial, 14 municipios que se abastecen del Cutzamala reportan ordeña directa, entre ellos Ecatepec, Naucalpan, Toluca, Nezahualcóyotl y Huixquilucan. A estos se suman otros 34 municipios donde el saqueo ocurre mediante pozos y conexiones ilegales, lo que amplía la dimensión del problema en la entidad.
Pese a la magnitud, el Gobierno estatal solo ha informado la detención de seis presuntos líderes de organizaciones delictivas vinculadas con este ilícito.
En Ecatepec, uno de los focos principales, autoridades reportaron que en lo que va de 2026 se han detectado más de 100 tomas clandestinas y se ha detenido a 10 personas, quienes fueron presentadas ante el Ministerio Público.
El robo se facilita por la falta de tecnología en la red hidráulica. La diputada Miriam Silva, presidenta de la Comisión de Recursos Hidráulicos del Congreso mexiquense, explicó que la infraestructura carece de sensores para detectar alteraciones en la presión, a diferencia de sistemas como los de Pemex.
“Entonces, cualquiera pudiera encontrar un punto, pincharlo, poner una toma industrial como se hacía en Ecatepec, a plena luz del día robarse el agua”, señaló.
Las investigaciones también apuntan a células criminales y grupos que operan como supuestos sindicatos, los cuales sustraen el agua para comercializarla en pipas.
De acuerdo con personal de la Fiscalía estatal, estos grupos incluso han establecido tarifas por el suministro ilegal, alcanzando los 9 mil pesos por una pipa de 50 mil litros en Ecatepec. En otros municipios, el costo varía: 8 mil pesos en Cuautitlán, 7 mil 500 en Tlalnepantla, 7 mil en Nezahualcóyotl y 6 mil pesos en Toluca.