Muelle 1
Carlos Alberto Duayhe
De enorme trascendencia el acuerdo entre las empresas públicas petroleras de México y Brasil (Pemex y Petrobras), no únicamente desde el indiscutible plano económico sino el inevitable impacto político regional, el cual fue signado la última semana de junio.
El nuevo director de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso y la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, firmaron el denominado Memorando de Entendimiento.
En el comunicado oficial de Pemex se aclara que “tendrá una vigencia de dos años, con posibilidad de renovación; no constituye un compromiso vinculante de inversión ni crea sociedad, consorcio o empresa conjunta entre las partes”.
Indiscutiblemente Brasil ha mostrado un enorme potencial en la industria petrolera y junto con México y Venezuela están entre los mayores productores de hidrocarburos en el subcontinente americano, a la par de indiscutibles avances científicos y tecnológicos.
Por eso la intención de Brasil es asistir a México en oportunidades de exploración en áreas de aguas profundas y ultraprofundas en el espacio que corresponda en el Golfo de México, con el objetivo de incrementar la producción.
Incluye además asistencia brasileña en lo correspondientes a: refinación, petroquímica, fertilizantes, procesamiento de gas y recuperación de líquidos.
Y de paso: eficiencia energética y cuidado del medio ambiente.
Todo un reto, aunque hasta ahora no se conoce qué, cuánto y cómo aplicarán recursos técnicos y financieros ambas empresas, de eso no hay referencia pública todavía.
Por lo que corresponde a Pemex sí es algo complicado, pues esta empresa pública trae por múltiples circunstancias de todo orden e inimaginables una deuda que no la deja ni respirar: 80 mil millones de dólares.
El gobierno federal ha inyectado 40 mil millones de pesos destinados a pendientes de todo tipo en la paraestatal, entre ellos adeudos a proveedores y a reactivar yacimientos, petroquímica, refinación y fertilizantes.
No hay por ahora asomo de empresas vinculantes, ni aportaciones con Petrobras.
Por último: ¿cómo ve el gobierno de Estados Unidos está alianza estratégica en uno de los pilares de la economía mundial?
Recordar que las relaciones con México y Brasil de parte del presidente Donald Trump están más que lejos del hola tanto gusto, buenos días.
Empresas petroleras de Estados Unidos operan también en el Golfo de México y ahora manejan como suyo el petróleo y gas de Venezuela.
Así que en el mejor de los optimismos, a ver qué tal.
Atraques:
1. En efecto, mediante llamada telefónica del presidente Lula da Silva, de Brasil, a su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum, se propuso tal alianza desde el 20 de marzo anterior.
2. Recordar que la petroquímica nacional está muy rezagada desde el último cuarto de siglo pasado y el lapso semejante en el que está en curso.
3. Y cómo olvidar que tanto mujeres y hombres de la industria petrolera latinoamericana vinieron a prepararse precisamente a México y ahora cuentan con industrias muy productivas.
4. Se ha rememorado el paso del gran escritor tijuanense Federico Campbell, que este 1 de julio hubiese alcanzado los 85 de edad, aunque se nos fue hace 12. Desde Pretexta, grata novela. No se pierdan su gran literatura.
5. Muy lamentable el asesinato de la periodista de Nanchital, Veracruz, Roxana Berenice Guzmán. Su familia reclama, sí, justicia.
6. El acecho a las mujeres ya es delito en el estado de Veracruz. Que bueno y de paso eso ocurre con frecuencia en los ámbitos público y privado, funcionarios y jefes incluso que se pasan.