Las primarias demócratas de este martes en Míchigan definirán al candidato que buscará ocupar el escaño del senador Gary Peters, quien dejará el puesto voluntariamente, en una contienda clave para el futuro del partido en el Senado.
El médico Abdul El-Sayed compite contra la congresista Haley Stevens por la candidatura. El-Sayed, hijo de inmigrantes egipcios y musulmán, promueve la sanidad gratuita universal y mantiene una crítica radical al Gobierno israelí de Benjamín Netanyahu.
Stevens es identificada con el ala centrista y cuenta con el respaldo de figuras del establishment demócrata y del poderoso lobby israelí, de acuerdo con El País US. También tiene el apoyo de la gobernadora Grethen Whitmer y ha presentado su experiencia legislativa como una ventaja.
La campaña de Stevens ha buscado mostrarla como una ciudadana de Míchigan. Esa estrategia generó polémica por un video en el que utilizó un acento que algunos consideraron forzado para parecer oriunda del Medio Oeste.
El-Sayed recibió el respaldo del senador Bernie Sanders y de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, quien analiza sus posibilidades de buscar la candidatura presidencial en 2028. Una victoria del médico reforzaría la idea de que el movimiento progresista puede competir más allá de las grandes ciudades.
La contienda se convirtió en una de las campañas más costosas que se recuerden en el estado. El lobby israelí ha invertido alrededor de 30 millones de dólares en anuncios favorables a Stevens y críticos de su contrincante, un gasto que abrió el debate sobre la influencia del dinero en los procesos electorales.
El-Sayed y sus aliados plantearon regular la influencia de esos recursos. En uno de sus mensajes de campaña, el candidato llamó a sus seguidores a respaldar una agenda que, según dijo, priorice la sanidad y la construcción de escuelas en lugar del gasto en el ICE y del financiamiento a un Gobierno extranjero.
Stevens respondió en un video que Washington atraviesa un momento difícil y sostuvo que, a diferencia de quienes solo gritan, ella está luchando para resolver los problemas. “La gente de Míchigan necesita alguien que sepa hacer las cosas”, afirmó.
Míchigan tiene más de 10 millones de habitantes y es el décimo estado más poblado de Estados Unidos. Su peso electoral y la estrecha competencia entre republicanos y demócratas lo convierten en un territorio decisivo.
En 2024, Donald Trump ganó allí por unos 80 mil votos, con 49.7% frente a 48.3% de Kamala Harris. El Partido Demócrata necesita conservar el escaño de Peters si pretende tener alguna posibilidad de arrebatar el control del Senado a los republicanos en las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre.
Si El-Sayed gana la primaria y después obtiene el escaño, se convertiría en el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos.