En un país con tantas asignaturas sociales pendientes, pareciera ser que la cultura no es una prioridad. Nada más equivocado que ello. Pues si bien la dotación de servicios públicos, la educación, el combate a la pobreza, a la inseguridad pública y la necesidad de contar con precios accesibles en gasolinas y canasta básica llevan mano, no se puede pasar por el alto que la identidad, milenaria cultura y memoria histórica, son elementos incuestionables para reconstituir el tejido social social que anhelamos y merecemos los mexicanos. Afortunadamente hoy la cultura, representa un ariete de las mejores causas de México.
El país tiene una extensa red de museos a lo largo y ancho de su territorio, se cuentan desde los imponentes museos nacionales y los soberbios recintos privados hasta los valiosos y modestos museos comunitarios. En honor a la verdad, algunos son de clase mundial y otros francamente necesitan una urgente renovación, pero en descargo de estos últimos, afortunadamente están en pie. No en vano, algunas fuentes señalan a la Ciudad de México como la segunda ciudad con más museos en el mundo, yo me permitiría añadir que la capital de México, es en algunas de sus zonas, un inmenso museo a cielo abierto.
En este esfuerzo, no se puede dejar de lado la espléndida red de museos militares. Destacan entre otros, los históricos templos de Bethlemitas y San Diego convertidos en los museos del Ejército y Cartografía respectivamente, el Museo Militar de Aviación en Santa Lucía, así como el Museo Naval ubicado en el edificio de la Antigua Escuela Naval Militar en el puerto de Veracruz. Obligado será más pronto que tarde, que la Guardia Nacional que se consolida a pasos agigantados, pero con un legado que se remonta a las Milicias Provinciales novohispanas, cuente con un museo a la altura de los recintos militares, aéreos y navales en funcionamiento. Volviendo a los museos a cargo de Defensa, los corrillos culturales hablan ya de un gran proyecto museístico, que agrupará a las colecciones de historia militar mexicana.
Pero las Fuerzas Armadas no solo apuestan por espacios cerrados, algunos museos están abiertos al público sin restricciones, otros no, por encontrarse al interior de instalaciones militares. Sin embargo, también se ha bregado por llevar la cultura a las calles. Prueba de lo anterior ha sido la implementación al menos desde 2011, del concepto de “La Gran Fuerza de México” donde el Ejército y Fuerza Aérea, interactúan con la sociedad mostrando en exposiciones de gran calado, su equipo y actividades. “La Gran Fuerza de México” también se ha difundido por medio de actividades familiares, deportivas así como con la presencia en medios de comunicación, redes sociales y espacios públicos.
Con gran tino, la cultura militar mexicana se ha mostrado en exposiciones con imágenes de considerable formato exhibidas en la Ciudad de México, colocadas en las estaciones del metro, en las rejas de Chapultepec o en las de Popotla. En este último sitio, con la ventaja de tener de espaldas, el magnífico escenario que representan el edificio principal y el casino del antiguo Colegio Militar.
La Secretaría de Marina cortó el listón el pasado mes de noviembre en las rejas de Chapultepec, de una exposición alusiva a la consolidación de la independencia en el mar, con la toma de San Juan de Ulúa en 1825. Se complementó con fotografías de las misiones que hoy en día lleva a cabo la Armada de México. Ahora el Ayuntamiento de Cuernavaca, a través del Consejo Municipal para la Cultura y las Artes y del Instituto de Cultura de Cuernavaca, gestionó con SEMAR, la exhibición de la exposición “200 Años de la Armada de México”. La muestra se inaugura el día de hoy, a las 13:00 horas en el Museo de la Ciudad, sito en Avenida Morelos número 265, Colonia Centro en Cuernavaca. La entrada es gratuita y estará abierta al público al menos un mes.
Esta exposición, no sólo da cuenta de un momento heroico en nuestra historia y que cerró el cruento periodo de la Revolución de Independencia, sino que abona a la apuesta de la cultura y la relación cívico-militar como un motor para alcanzar la paz en Morelos. Esto último, en un momento en que la administración estatal, no ha podido revertir la preocupante tendencia en el aumento de la tasa de homicidios, lo anterior incluso fue mencionado en días pasados por la Presidenta de la República, en su habitual conferencia mañanera.
La muestra gráfica de la Armada en Cuernavaca, se suma a la que presentaron el pasado mes de febrero, el Ejército y Guardia Nacional en el campo militar de la capital morelense. Es de esperarse que estas acciones continúen y que las Fuerzas Armadas persistan divulgando la historia y cultura militar en el Estado de Morelos, no sólo como un acento de orgullo en la memoria histórica, o como un reconocimiento a lo mucho que hacen los hombres y mujeres en sus filas, sino sobre todo como ya se ha mencionado: forjando un elemento ineludible en la apremiante reconstitución del tejido social local.