InicioRoberto Abe CamilVientos alisios en el Consejo de la Crónica

Vientos alisios en el Consejo de la Crónica

Si bien la crónica en México se funde con la leyenda al unirse con la compleja mitología precortesiana, que sirvió a los antiguos mesoamericanos para encontrar la explicación al surgimiento de la tierra, de los hombres y los fenómenos naturales, al menos en el valle de México, se remonta de manera constante a poco más de seis siglos.

A partir de entonces se han construido y documentado de manera cronológica los acontecimientos del pasado, la memoria histórica, la identidad, los personajes y la vida cotidiana que han hecho sin temor a exagerar de la Ciudad de México, una de las urbes más vibrantes del planeta. La ciudad que se alzó de 1325 a 1521, se puede resumir en lo que consignan los Anales de Culhuacán al afirmar que :“ En tanto permanezca el mundo, no acabará la fama y la gloria de México-Tenochtitlán”.

En 1519, los europeos vieron por primera vez desde lo alto, a la imponente metrópoli construida sobre el lago, que en vez de calles tuvo canales y cuyos edificios parecían ser de plata, al brillar los muros de estuco bajo los rayos del sol. No pocos de los conquistadores que fueron trotamundos antes de llegar a México, no pudieron entonces evitar exclamar que Tenochtitlan era mayor que las grandes capitales del viejo mundo.

La cruenta conquista dio paso a un momento de auge para la crónica en la naciente Ciudad de México, a través de la pluma de Cortés en Las Cartas de Relación pero también de Bernal Díaz del Castillo, quien dio el banderazo de salida a una pléyade de soldados escritores e historiadores en la historia de México. El rico periodo virreinal se nutrió tras Cortés y Bernal, con los textos de evangelizadores como Fray Bernardino de Sahagún y Fray Toribio de Benavente, el afamado Motolinia, pero también con cronistas indígenas como Hernando de Alvarado Tezozomoc, Domingo Francisco San Antón Muñón Chimalpahin y Fernando de Alva Ixtlixochitl. A todos los anteriores se unió Francisco de Cervantes Salazar, primer cronista de la Real y Pontificia Universidad de México.

Al consumarse la independencia, se vivieron jornadas graves en la consolidación de la soberanía, pero también en la construcción de un sentimiento de identidad nacional. La crónica de la Ciudad de México, se acrecentó con la aportación de actores de primer orden en aquellas décadas como Guillermo Prieto y Manuel Payno. También con las líneas escritas por viajeros extranjeros que describieron aquel paraíso que fue el valle de México con sus lagos y volcanes. José Martí irrumpió en el escenario mexicano, con una narración sobre los festejos del Cinco de Mayo en Tlalpan y Manuel Gutiérrez Nájera, el “Duque Job”, a pesar de ser poeta dibujó con maestría la crónica de la ciudad durante la época porfiriana, de tal forma que es imposible al leer sus textos, no imaginar el caminar por la calle de Plateros o bien, tomar una copa en el Jockey Club.

El siglo XX nos brindó a tres geniales cronistas de la ciudad: Don Luis Gonzalez Obregón con su “México Viejo”, a Don Artemio Valle Arizpe narrando la vida de la Güera Rodríguez o una tarde en la que el Virrey Bernardo de Gálvez, capoteó a un toro mientras era vitoreado por europeos y americanos y finalmente a Don Salvador Novo, escribiendo sobre Coyoacán, la gastronomía en la Ciudad de México, la vida cotidiana, la disoluta, los periodos presidenciales y también sobre seis siglos de historia en la capital de México.

Guillermo Tovar de Teresa, aquel niño genio que a los 13 años fue asesor presidencial en arte virreinal, renunció a ser un único cronista para proponer la creación del Consejo de la Crónica de la Ciudad de México, lo hizo bajo la premisa de que una sola persona no puede llevar sobre sus hombros la carga de al menos más de medio milenio de crónica. La iniciativa fue aceptada y por medio de decreto publicado en la Gaceta del Distrito Federal con fecha 22 de agosto de 1995, se constituyó el Consejo de la Crónica de la Ciudad de México con Tovar de Teresa como presidente y de consejeros a personajes notables de la talla de Octavio Paz, Miguel León Portilla, Fernando Benítez, Luis González y González, Ángeles González Gamio, José Luis Martínez , Ernesto de la Peña, Graciela Iturbide, Ramón Xirau y José Luis Cuevas entre otros.

A la muerte de Guillermo Tovar de Teresa, fue sucedido en el Consejo por el abogado y académico Román Sánchez Fernández, quien asumió la responsabilidad con brío y compromiso. Sánchez Fernández es un avezado conocedor de la historia y la crónica de la ciudad, entiende que no se puede preservar la misma ni el legado de todos los antes mencionados, sin tomar en cuenta la rica historia militar que en la capital corre al menos de las batallas libradas en la época prehispánica, hasta el periodo de la Revolución Mexicana en el siglo pasado, pero también a la orgullosa raíz española que ha contribuido al carácter del mestizaje hispano mexicano y por ende a la constitución de la nación que es el México de hoy.

Reforzando lo anterior, el pasado 9 de julio en una ceremonia sobria pero solemne, se incorporaron como nuevos miembros del Consejo de la Crónica de la Ciudad de México, el General Brigadier Retirado David Moreno Cruz y el Coronel de Infantería Alberto Guevara Martinez, Agregado de Defensa del Reino de España en México y concurrente en Centro América.

Moreno Cruz a su trayectoria operativa, añade su desempeño como catedrático en el Sistema Educativo Militar, pero también como promotor de historia, cultura y museos militares mexicanos. Guevara Martinez, a su vez ha mandado unidades de su arma, es experto en despliegues internacionales, pero también brega de manera constante por fortificar los vínculos históricos que unen a México y España. No solo desde la historia militar, sino también a partir de los lazos de sangre e idioma que nos unen en ambas orillas del Atlántico. La incorporación de los nuevos consejeros reivindica el carácter plural y multidisciplinario de sus miembros, pero sobre todo, significa vientos alisios que hoy soplan a favor del Consejo de la Crónica de la Ciudad de México.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO