Corre, lee y dile
Por Germán Martínez Aceves
Gustave Flaubert buscaba invariablemente la palabra precisa para hacer sus escritos. Obsesionado por la perfección podría dedicarle horas y días a un párrafo. Madame Bovary, publicada en 1856, es el mejor ejemplo de una obra maestra de Flaubert. Después de esta notable novela el escritor francés no se sentía capaz de hacer algo digno de excelencia, mucho menos cuando la crítica lo trataba de manera implacable.
Pasarían prácticamente 20 años para que volviera a publicar y lo hizo a través de Tres cuentos: “Un corazón sencillo”, “La leyenda de San Julien el hospitalario” y “Herodías”. Ahora el libro es el número 89 de la Biblioteca del Universitario gracias a la traducción de Pilar Ortiz Lobillo, doctora en Ciencias del Lenguaje por la Universidad Veracruzana, egresada del programa de formación de traductores del Colegio de México e integrante del Instituto de Investigación en educación de la Universidad Veracruzana.
Pilar Ortiz, al igual que Flaubert, es una cuidadosa traductora que le encuentra el sentido real a las palabras del autor, les da ritmo y consistencia y sabe palpar la respiración y el sentimiento de los personajes. Sus traducciones a obras de Marcel Proust, Charles Baudelaire, George Perec y el Marqués de Sade la han valido para obtener el premio Italia Moraita a la traducción en 2017.
Gustave Flaubert nació en Ruán, Francia, en 1821 en una familia solvente económicamente. Su padre, Achille-Cléophas Flaubert, fue médico cirujano y su madre, Anne-Justine-Caroline Fleuriot, era de una familia burguesa. Vivían en una mansión del siglo XVIII entre historias de fantasmas, brujas, demonios y personajes sobrenaturales, muchas de ellas contadas por Julie, quien trabajaba para la familia y nutría sus cuentos en narraciones que oía de los vendedores ambulantes de Normandía.
También el pequeño Gustave tenía un vecino llamado Mignot quien le leía libros. En una ocasión sus padres, preocupados porque su hijo no sabía leer, le preguntaron el motivo y la respuesta fue: “¿Para qué, si pére Mignot lee para mí?” No obstante, Flaubert fue un gran escritor que bien puede entenderse, en palabras de Pilar Ortiz, “el arquitecto de la novela moderna”, el puente entre el romanticismo y el realismo.
Tres cuentos aparece por entregas en 1877. “Un corazón sencillo” y “Herodías” se publicaron en el Moniteur universal y “La leyenda de San Julián el hospitalario” en Le Bien public. Bajo la edición de George Charpenter los tres relatos se alojaron en un libro.
“Un corazón sencillo” tiene como personaje principal a Felicité, una empleada doméstica que trabaja en la casa de la señora Aubain quien, a pesar de no contar con recursos económicos suficientes por la muerte de su marido, mantiene a una asistente para no perder su posición social.
A pesar de su nombre, Felicité, sufre mucho. Así inicia su historia: “Durante medio siglo las burguesas de Pont-l’Evéque le envidiaron a la señora Aubain su sirvienta, Felicité.
Por cien francos al año cocinaba, hacía la limpieza, cocía, lavaba, planchaba, sabía poner la brida a los caballos, engordar las aves, batir la mantequilla y permanecer fiel a su patrona a quien, sin embargo, no era una persona agradable”.
A Felicité y a la señora Aubain, a pesar de sus diferencias de clase, las une un punto común: la soledad. Cada una carga con sus historias de tristeza y abandono. Aubain se va deshaciendo sus pertenencias para sobrevivir y Felicité se multiplica para cumplir con sus deberes.
Un loro se convierte en el acompañante de Felicité, se llamaba Loulou, quien con su parloteo repetitivo logra tal vez la única alegría que estará presente hasta el final de sus días.

“La leyenda de San Julien el hospitalario” se ubica en la Edad media en una atmósfera donde hay castillos, caza de animales y batallas. Está inspirado en un vitral de la catedral de Ruán.
De pequeño San Julien es presentado como un niño modelo, bondadoso, crece y practica la cacería donde muchas veces aparece su lado sádico y cruel. Una profecía queda latente durante una caza de venados: matará a sus padres.
La historia está llena de contrastes, de transformaciones de conducta, en bifurcaciones que tal vez lo conviertan en un santo.
“Herodías” se desarrolla en la época de Herodes Antipas, el cuento inicia en la ciudadela de Maqueronte, desde un balcón Herodes contempla las montañas, los valles y el mar el Mar Muerto, en su cumpleaños es acusado de vivir en pecado con Herodías, la esposa de su hermano.
En una ocasión ella se encuentra con el profeta San Juan Bautista y la insulta, Herodías lo manda a apresar. En el entorno de una danza, entre el poder y el amor, la consorte le pide a Herodes Antipas la cabeza de Juan el Bautista en charola de plata para exhibirla delante de todos.
Tres cuentos de Gustave Flaubert con traducción de María del Pilar Ortiz Lovillo es de la colección Biblioteca del Universitario de la Universidad Veracruzana, 139 páginas, 2025.
Para adquirir este libro consulta: