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Columna de opinión

¡Alerta… alerta!

Rodolfo González Fernández

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Rodolfo González Fernández
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ÍNDICE POLÍTICO 10

Rodolfo González Fernández

 

Otra vez pongo el ojo en Europa y reviso el tema de la violencia registrada el sábado 24 de octubre en Italia, Francia, España y, en menor escala, en Bélgica, Albania y Portugal. Y me refiero a ese día en especial porque, desde el 17 de octubre, en redes sociales se lanzó una convocatoria para “saquear a los ricos” y “acabar” con la ciudad de Como, Italia.

El llamado de esta nueva versión del movimiento Blocus —iniciado en Francia y desvirtuado de su origen—, ahora dedicada a provocar actos violentos y delictivos, se promovió principalmente a través de TikTok, aunque también se transmitió por Telegram y WhatsApp. Pedía a “los chavos” “organizarse y no generar división entre los grupos” y les proporcionó una estrategia, un manual de operación e instrucciones precisas sobre cómo evadir la acción policiaca. Bueno… incluyó hasta la lista de lugares a atacar.

Así no se coordina una protesta estudiantil por la falta de presupuesto suficiente para la educación y tampoco se invita a una manifestación para quejarse por la baja en la calidad de vida.

El sábado 24 en Como no se registraron hechos vandálicos. En cambio, en Barcelona, Roma, Bolonia, Padua, Nápoles, Turín, Florencia, París, Marsella, Burdeos, Bruselas, Lisboa, Oporto y Tirana, entre otras ciudades, los saqueos, los atracos y la destrucción fueron múltiples y ocasionaron choques con la policía de cada localidad.

Los enfrentamientos entre fuerzas policiacas y encapuchados vestidos de negro fueron intensos y condujeron a la detención de miles de personas, entre las que se encontraron menores de 14 años. En Francia, el Ministerio del Interior informó de 1,314 detenciones durante la jornada del 24 de octubre. En Barcelona, según el balance actualizado de los Mossos d’Esquadra, hubo 130 detenidos, de los cuales 76 eran menores de edad, poco más del 58 por ciento.

En Francia y España ya se emitieron medidas judiciales especiales para menores y se establecieron multas y responsabilidades para los padres de adolescentes y niños que participen en actos violentos, saqueos o confrontaciones con la policía.

Hay advertencias en torno a nuevas representaciones del Blocus-violento para el próximo 31 de octubre, algunos comentarios lo ligan a la festividad del Halloween, lo que mantiene en estado de alerta a las autoridades.

Lo que inició como una queja por el deterioro educativo, por la insuficiencia de recursos materiales y profesores en el sector, así como por la poca o nula claridad en cuanto al destino de decenas de miles de jóvenes estudiantes, se engrosó con el descontento por la situación socioeconómica y dio salida a la frustración generada por la pérdida del poder adquisitivo.

A eso se agregó que en Francia, por ejemplo, aunque no es el único caso, el Estado benefactor ya está rebasado al no contar con los fondos suficientes, lo que ha generado la desconfianza de las juventudes hacia las instituciones y sus respuestas.

Y por si eso fuera poco, habría que revisar si los intereses políticos internos e internacionales, estén operando en contra de los gobiernos a través de las redes sociales, donde se ha magnificado el despropósito de lo “valioso” que resulta grabar un video o tener una foto, aunque sea delinquiendo con la aspiración de recibir decenas de miles o millones de comentarios o de que ese material sea retransmitido.

Cuando veas las barbas de tu vecino rasurar, pon las tuyas a remojar, reza el dicho. El Estado benefactor no es viable si no cuenta con los recursos suficientes para atender las necesidades básicas: salud, alimentación y educación. No funciona si son muchos más los que esperan recibir que los que tienen que aportar.

Por eso vale la pena preguntar ¿Qué tan cerca estamos de ser como Francia, España o Dinamarca? ¿Qué tan sólido se encuentra el sistema de pensiones? ¿Hay fondos suficientes para hacer frente a la demanda de servicios educativos y para mejorar la atención de las personas en el sector público de salud? ¿Hay condiciones para que el país crezca lo suficiente para sostener los apoyos financiados con los impuestos recaudados?

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