Columna de opinión
La esfinge muda
Ricardo Aguirre Cuellar
Por: RICARDO AGUIRRE CUELLAR
Estimado amigo; la transición democrática de México, no es la epopeya que pueda achacarse alguien en particular, porque en ella influyeron diversos factores y actores como resultado de un largo proceso institucional que desembocó en una profunda reforma electoral, que permitió la alternancia y la pluralidad, dejando atrás un sistema político de un solo partido hegemónico (PRI ),de manera que achacarle a un solo individuo el resultado, me parece un exceso.
Y es precisamente lo que algunos analistas hacen, al pretender que la figura de Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano como el gran hacedor del proceso democrático, cuando lo único que hizo, fue romper con su partido, al no ser incluido en la lista de los presidenciables del año 1987 junto con los otros miembros del priismo que figuraron como aspirantes a la candidatura presidencial a las elecciones del siguiente año, las de 1988 y al ser excluido, decidió formar la una alianza crítica, que reclamaba mayor apertura democrática junto con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, provocando la ruptura y la expulsión de su otrora partido, para en octubre de ese mismo año de 1987, aceptar la candidatura de diversas organizaciones de izquierda aglutinadas en lo que se denominó el Frente Democrático Nacional que a la postre derivó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática. (1989)
Ahora bien, Cardenas rompió con el PRI, porque no había democracia interna según sus intereses, pues de haber sido incluido en la pasarela de aquel año, quizás otra historia se estaría contando. Lo cierto es que Cuauhtémoc Cárdenas hizo su rabieta por la exclusión, amenazando con separarse del instituto politico primero y después con su rompimiento y creación de la Corriente Democrática que aglutinó a parte del ala izquierda del PRI y muy buena parte de la izquierda mexicana, que vio en su salida la oportunidad de alinearse a la ideología nacionalista que pregonaba el cardenismo y formar un frente común para enfrentar la hegemonía priísta, como así sucedió y en el 88 con Cardenas como su candidato a contender por la presidencia de la república, de ese año en contra de Carlos Salinas de Gortari, quien resultó ser el candidato del PRI.
Eleciones en las que entre otros aspirantes estaba por parte del PAN Manuel Clouthier; Heberto Castillo por el PMS; Rosario Ibarra de Piedra por PRT y Gumercindo Magaña del PDM.
Eleciones que concluyeron con el triunfo de Carlos Salinas y un proceso cuestionado por el impasse de la caída del sistema, que provocó las acusaciones de fraude electoral, por parte de Cárdenas, Clouthier, Heberto Castillo y Rosario Ibarra.
Y que se achacó a Manuel Bartlett a la sazón secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral.
La interrupción en el conteo de votos generó todos clase de críticas y dudas, pues al parecer la ventaja era de Cardenas, al menos eso decían, antes de que “se cayera el sistema” de manera que cuando se repuso el conteo días después los resultados eran diferentes con el 50.36 para Salinas y el 31.12 para Cardenas. Que como consecuencia unificó a la oposición y provocó una reforma electoral más profunda, eliminado la participación del estado en la organización de las elecciones y dándole mayor importancia a la ciudadanía a través de un verdadera instancia electoral creando, para tal efecto, una institución autónoma para organizar y llevar a cabo las elecciones en nuestro país. Así nació el Instituto Federal Electoral hoy Instituto Nacional Electoral.
Si bien es cierto, que el proceso electoral de ese año, representó un punto de inflexión en como se organizaban la elección, también es cierto que diversos sectores sociales participaron para profundizar una reforma electoral, que diera certidumbre a los resultados y así evitar el fraude electoral del 88, que dicho sea de paso nunca pudieron probar, más allá de meras irregularidades y que al paso de los años al principal responsable del fraude se le vio al lado de los cardenistas y obradoristas, que capitalizaron el desaguisado electoral, primero con la creación del PRD y después con Morena.
Manuel Bartlett de ser el más repudiado de los priistas, se convirtió en uno de los más cercanos aliados de López Obrador, de manera que sus agravios fueron borrados y lo que es peor, olvidados por quien era el más ofendido. Cuauhtémoc Cárdenas. Pues nunca cuestiono la calidad ética y moral, ni mucho menos su actuación como secretario de Gobernación y presidente de la antigua Comisión Federal Electoral por parte de Manuel Bartlett. Que al sumarse a las filas de Morena y de López Obrador, limpió su pasado y se erigió en uno de los referentes del morenísimo.
Ahora bien. Si los sectores izquierdistas y democráticos consideran a Cardenas como una pieza fundamental de la transición democrática y un demócrata consumado, la realidad dice otra cosa.
Porque a lo largo de su vida, siempre vivió bajo la figura paterna, la cual usufructuó convenientemente como un auténtico cachorro de la revolución, como los calificó Vicente Lombardo Toledano a todos aquellos, que por sus vínculos familiares con generales revolucionarios, pero que no participaron en ningún momento en la gesta revolucionaria, pero que si disfrutaron ampliamente de sus beneficios y privilegios.
Cuauhtémoc además, como buen líder de la izquierda, se convirtió automáticamente en el candidato en los siguientes dos procesos sucesorios. El de 1994 y el del 2000. Perdiendo en ambos. En el primero con Ernesto Zedillo y en el segundo con Vicente Fox. Y en los subsecuentes procesos, su figura se difuminó a la sombra de López Obrador a quien a pesar de los desastres ocasionados a la democracia, al equilibrio de poderes y al estado de derecho, jamás cuestionó las decisiones . Aun cuando atentaban flagrantemente a la consolidación democrática y a las instituciones.
Demostrando con ello su carácter que de ninguna manera, es la de un demócrata consumado. Como lo quieren hacer ver.
No lo crees así estimado amigo.
Entre paréntesis; nunca, ni en los peores momentos del priismo hegemónico y cuando tenían el poder cuasi absoluto, se había atentado tanto en contra de la democracia, la división de poderes y el estado de derecho, como en estos ocho años.
Lo hecho por López rebasa cualquier cálculo. Colonizó el instituto electoral y los tribunales electorales, reatándoles representatividad y solvencia como árbitros, al ponerlos al servicio de su poder.
Destruyó todos los órganos autónomos de vigilancia, control, transparencia y rendición de cuentas. Siete entidades autónomas fueron extinguidas por el capricho mesiánico y tramposo de López. INAI, COFECE, IFT, CONEVAL, CRE, CNH y MEJOREDU.
Destruyó el Seguro Popular, Pro Mexico y el Consejo de Promoción Turística, la Financiera Rural, Notimex, 101 Fideicomisos Públicos.
Cancelo el Aeropuerto en Texcoco.
Destruyó la Suprema Corte de Justicia de la Nación. E impuso jueces sacados en una fraudulenta elección judicial, donde proliferaron los acordeones y la improvisación.
Impuso la sobre representación legislativa con lo que le dieron una mayoría artificial a la bancada de narcomorena, que evidentemente no ganaron en las urnas.
Todos los días desde el púlpito palaciego, se ataca a la libertad de expresión y a la oposición y se pone en riesgo a periodista y comunicadores.
Se destruyó la educación básica y secundaria con un modelo educativo ideológico y anti democrático.
Se ningunea a las víctimas y familiares de desaparecidos.
Se pone en riesgo la salud de millones de personas por un sistema sanitario prácticamente desmantelado.
Se pone en riesgo la inversión y el empleo.
Y hay nulo crecimiento.
Se otorgan concesiones y facultades más allá de las que la Constitución y la ley les otorga a marinos y militares.
Hay cualquier cantidad de políticos señalados por sus nexos con el narcoterrorismo y por la corrupción, el tráfico de influencias, la impunidad, el nepotismo y la estafa.
Y en ninguno de estas catástrofes estuvo la voz crítica del INGENIERO CARDENAS.
Nunca levanto la voz para defender las instituciones democráticas y el ESTADO DE DERECHO.
Nunca se escuchó el menor atisbo en contra de las autoritarias desiciones de López Obrador o de Sheinbaum.
Nunca se opuso a las aberrantes acciones que tomó López Shiembaum.
En suma. La actitud de Cardenas frente a la debacle morenarca. No solo es nevulosa sino peor aún, acomodaticia. Pues se conformó con un puesto dentro del gabinete de Sheinbaum para su hijo Lázaro y los pingües negocios petroleros con PEMEX y que han disfrutado a lo largo de la vida revolucionaria, las familias Cardenas del Río y Cardenas Solorzano.
Entonces donde esta la profunda vocación democrática de Cuahtemoc Cardenas. Que por cierto siempre se distinguió por una imagen distante y fria.
Que se doblegó a los intereses de López Obrador, quien lo dominó por completo por culpa de su timorates. Y miedo a perder sus privilegios.
Así que no me vengan con el cuento de ser uno de los creadores de la transición democrática de México.
Para mi un auténtico fariseo y demócrata de ocasión, que defendía la democracia, cuando representaba triunfos para su partido y la descalificaba cuando perdían.
Si hubiera sido un auténtico demócrata. No se hubiera callado cuando López Obrador cerceno el árbol democrático.
Y puso al país de rodillas frente a la delincuencia organizada y peor cuando se legitimó la alianza de los abrazos y no balazos.
Donde estaba. Donde quedo.
Callado convenientemente.
Como muda esfinge. Que siempre represento.
PD. Que a todo dar. Basta con renunciar y te vas a la casa con las bolsas hinchadas de billetes.
En tres años destruyeron al árbitro y lo saquearon hasta las náuseas.
Taddei y compinches es el reflejo de la superioridad moral. Es la paradoja que representan estos bribones que sin la menor vergüenza se llevan todo lo que encuentran. Y lo peor, es que no hay a quien irle. Todos cortados por la misma tijera. La tijera de la impunidad, el cinismo y la arrogancia grosera.
PD2. Y el cochinito electrónico con el que corrompen aún más a los ineptos disque “legisladores” morenarcos.
Dinero que sale de nuestros impuestos y que se entrega a estos sujetos “para que lo gasten como quieran” y sin necesidad de comprobar.
Otra forma de fraude al hay que ponerle atención en este proceso electoral que se avecina.
No tienen llenadera. Son insaciables.
PD3. Las veladoras puestas del narcomorenismo, para que los demócratas ganen las elecciones de este martes. Pensando que con eso se sacuden las amenazas de Trump.
Pero les tengo una mala noticia.
Trump termina su mandato hasta 2029. Y a partir de ahora ya no se va preocupar por las elecciones. Ya no va poder competir. Por lo que tomará muchas decisiones que no había tomado. Así que no canten victoria. Todavía hay mucha tela de donde cortar.
Ojo mucho ojo.
Porque si creían que se a olvidado de los narco políticos. A lo mejor están muy equivocados.
Y a lo mejor, siempre si van a venir por ellos.
Más columnas de Ricardo Aguirre Cuellar
Ricardo Aguirre Cuellar
Manos libres a las galletas
Por: RICARDO AGUIRRE CUELLAR Estimado amigo; el poder corruptor del régimen, no tiene límites. Todo lo que toca lo pudre en…
Leer columna →
Ricardo Aguirre Cuellar
Traición a la patria o la extorsión del poder
Por: RICARDO AGUIRRE CUELLAR Estimado amigo; la traición a la patria es el mantra que se repite cada que un opositor…
Leer columna →
Ricardo Aguirre Cuellar
El rostro de la corrupción
Por: RICARDO AGUIRRE CUELLAR Estimado amigo; es lamentable que después de dos años de gobierno y no se cuantas horas de…
Leer columna →
Ricardo Aguirre Cuellar
Aguja hipodérmica o bala mágica
Por: RICARDO AGUIRRE CUELLAR Estimado amigo; la izquierda latinoamericana se encuentra arrinconada y sin retórica populista con la cual manipular las…
Leer columna →