InicioFred Alvarez PalafoxEl Clamor del Tepeyac: entre el consuelo, la ausencia y la promesa..

El Clamor del Tepeyac: entre el consuelo, la ausencia y la promesa..

Por Fred Alvarez Palafox…

 

A veces, es mucho más fácil alzar la vista buscando milagros en el cielo que mirar hacia los lados para encontrar a nuestros hermanos en la tierra. Esa es la radiografía lúcida y descarnada que nos deja la reciente visita a México del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Sana Sede…

El incienso y la devoción se mezclaron en el altar mayor de la Basílica de Guadalupe, pero el murmullo que llenó el recinto no era solo de oraciones antiguas; era el eco del dolor que late en un país entero. La agenda de Parolin incluyó protocolos diplomáticos y reuniones de alto nivel con la presidenta Claudia Sheinbaum, pero su verdadero mensaje bajó a ras de suelo, ahí donde duele la vida cotidiana.

Con la mirada puesta en la Virgen Morena, el número dos del Vaticano lanzó un abrazo de consuelo a las familias mexicanas. Sus palabras honraron directamente la trinchera más dolorosa de nuestro país: la de las madres buscadoras. Mujeres que, con un amor que desafía la desesperanza, remueven la tierra buscando a sus hijos desaparecidos. Parolin equiparó su incansable lucha con la fe inquebrantable de las Sagradas Escrituras, recordándonos que su dolor no es invisible y exige, de todos, la más profunda empatía.

Sin embargo, en este acto de contrición social y cercanía pastoral, hubo un vacío que resonó tan fuerte como las campanas de la Villa: la notable ausencia en el servicio religioso del cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo Primado de México y custodio del ayate de la Virgen de Guadalupe. Un detalle político y humano que no pasa desapercibido en un momento donde la Iglesia y el Estado están llamados a sumar esfuerzos frente a monstruos demasiado grandes, como la violencia desbordada y el drama migrante.

Como bien señaló Parolin en su charla con Javier Rodríguez Labastida para el semanario “Desde la fe”, reconstruir a este México lastimado requiere coherencia en nuestra trinchera diaria. Nos cuestiona si realmente encarnamos nuestra fe en cómo tratamos al ciudadano de a pie. Entender que la unidad no significa uniformidad, sino saber construir puentes por encima de las diferencias cuando lo que urge es el bien común.

En medio de este panorama, hay una certeza que aviva el horizonte. A la pregunta directa sobre lo que tantos feligreses esperan, el cardenal confirmó que la visita del Papa León XIV está firmemente sobre la mesa. Pero…, aún no hay fechas precisas y los tiempos no están determinados, pero el viaje terminará realizándose de cara a los 500 años del acontecimiento guadalupano. O sea, coincidimos..La visita puede esperar..

Al final, frente a la crisis de soledad y desesperanza de nuestra época, Parolin nos receta la medicina más antigua. No es un decreto sexenal ni una política pública. Es, sencillamente, la cercanía. Porque, a veces, el acto más revolucionario y sanador que podemos hacer en un país fracturado es, simplemente, estar ahí.

Para la historia inmediata…

Credito. “Desde la fe”

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO