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El tremendo tsunami económico que se nos avecina

ESENCIA DE MUJER

POR YAZMÍN ALESSANDRINI

 

OTRA VEZ TRUMP IRÁ SOBRE REMESAS.- Si alguien piensa que Donald Trump se va a quedar de brazos cruzados ante la negativa de México para extraditar a Estados Unidos al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y a sus secuaces, para que sean juzgados en Nueva York por sus vínculos con el narcotráfico, está muy equivocado.

El magnate estadounidense, para quienes no lo conozcan, cuando se empecina en una cosa es como una especie de pitbull rabioso tras un hueso. No se va a detener hasta conseguir lo que quiere. Y, en la Casa Blanca, desde su círculo más cercano, están nerviosos y estresados porque todos los días Trump está presionando por las cabezas de Rocha Moya y sus cómplices. Lo quiere llevar a la corte neoyorquina cueste lo que cueste…

Y, a grandes rasgos, ese es el motivo por el que Trump emitió y firmó el lunes pasado la orden ejecutiva “Restaurando la integridad del sistema financiero de Estados Unidos”, con la que impondrá nuevas obligaciones de vigilancia a bancos y entidades financieras que podrían afectar directamente el flujo de las remesas hacia México. Tras leer minuciosamente dicho documento, encontramos que en ningún lado se menciona la palabra “remesas”, aunque sus disposiciones apuntan clara y directamente al dinero que millones de migrantes mexicanos envían a sus familias mensualmente.

La orden es muy enfática: Trump instruye al Departamento del Tesoro a emitir en los próximos 60 días un aviso formal a las instituciones financieras sobre los riesgos asociados con transferencias transfronterizas de bajo monto, señaladas como vehículos potenciales para financiamiento de actividades ilícitas; utilizarplataformas de pago entre particulares (peer-to-peer) y procesadores de pagos de terceros para envíos “fuera de los libros”; patrones deretiros o depósitos repetitivos en montos pequeñosque coincidan con ciclos de nómina y, además, ordena reforzar programas de identificación de clientes, incluyendo la posibilidad de que los bancos soliciten información sobre el estatus migratorio de los cuentahabientes cuando se detecten indicadores de riesgo. En pocas palabras, coopelas o cuello…

¿Se imaginan el tremendo golpe a la economía de millones de familias mexicanas que dependen del dinero que les envían sus parientes migrantes? El año pasado nuestros paisanos que trabajan en Estados Unidos a México 64 mil millones de dólares. De ese tamaño sería el golpazo.

De plano, ¿tanto vale Rocha Moya?

NO CONFÍAN EN MÉXICO.- Y donde las cosas tampoco pintan muy buen para México es respecto al tema de las calificadoras. Y es que después de que hace dos semanas Standard & Poor’s (S&P) clasificó la deuda soberana de México con una calificación crediticia de ‘BBB’ en moneda extranjera y ¿BBB+” en moneda local, que si bien significa que mantuvimos el grado de inversión, la realidad es que nuestra perspectiva de calificación pasó de “estable” a “negativa”, lo que advierte sobre posibles rebajas en los próximos meses; anteayer miércoles la agencia Moody’s redujo la calificación soberana de la deuda de México de “Baa2” a “Baa3”, dejándola a un solo escalón de perder el grado de inversión. Esta decisión se tomó debido al debilitamiento de la fortaleza fiscal, el aumento de la deuda del país y las presiones financieras derivadas del apoyo a Pemex.

¿Qué significa esto? No se espanten. Nada más que estamos al borde del precipicio crediticio y eso se lo debemos agradecer a nuestra gran Corte del acordeón. Los empresarios, los verdaderos dueños de la lana, los que generan empleo y riqueza, no ven certeza jurídica en nuestro país y por eso se niegan a arriesgar sus capitales. Pero aún asi hay quienes creen que Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) nos van a catapultar al primer mundo y al desarrollo.

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