Madre

Madre:

Magno Garcimarrero

 

Además de la pena
de tu pequeña muerte de ave,
nos dejas
como un espejo fiel de tu existencia
algunas naderías:
un dedal de hojalata…

Casi no te recuerdo sin tu dedal calzado
empujando la aguja en el zurcido.
Tus anteojos antiguos
inútiles sobre las cataratas.

Tu bolso negro con el que viajaste
los últimos quince años
de tu cuarto a la cocina y viceversa.

Los treinta pesos póstumos
de monedas modernas.

Tu peineta de plástico
imitación carey
y ese universo
de crueles represiones
que te hicieron vivir
siempre como quisieron otros
posponiendo tu propia decisión
de vivir a tu modo
hasta ahora
a la hora de tu muerte
amén.

M. G.:

Magno Garcimarrero
Además de la pena
de tu pequeña muerte de ave,
nos dejas
como un espejo fiel de tu existencia
algunas naderías:
un dedal de hojalata…

Casi no te recuerdo sin tu dedal calzado
empujando la aguja en el zurcido.

Tus anteojos antiguos
inútiles sobre las cataratas.

Tu bolso negro con el que viajaste
los últimos quince años
de tu cuarto a la cocina y viceversa.

Los treinta pesos póstumos
de monedas modernas.

Tu peineta de plástico
imitación carey
y ese universo
de crueles represiones
que te hicieron vivir
siempre como quisieron otros
posponiendo tu propia decisión
de vivir a tu modo
hasta ahora
a la hora de tu muerte
amén.

M. G.

Artículo anterior
Artículo siguiente
ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO