Joel Hernandez Santiago
Resulta que al secretario de Educación Pública de México, Mario Delgado, se le ocurrió una peregrina idea: Que los niños de educación básica en México adelantaran el cierre de clases y tuvieran la friolera de tres meses de vacaciones. Cosa sorprendente y que no ocurre en ningún país del mundo que respete sus sistemas educativos y la formación de los niños para su mejor futuro…
Esto es: En un inicio estaba previsto que el fin de clases fuera el 15 de julio, pero por un criterio de extrema urgencia -calor y futbol- se modifica el Calendario SEP y se decidió que ese cierre escolar ocurriera el próximo 5 de junio 2026.
Recordar que el Mundial de Fut bol 26, comienza el 11 de junio de este mismo año y sólo habrá cuatro juegos en CdMx., y otros tantos en Monterrey y en Guadalajara. Y aunque esto es así, la Secretaría de Educación Pública decidió parar antes las clases de todo-todo el país.
Tres meses en los que los niños mexicanos dejarían de tomar clases, de aprender, de entender las razones del aprendizaje y adquirir las herramientas elementales para continuar sus estudios con cimientos sólidos, o bien dedicarse a alguna tarea u oficio en el que el conocimiento básico es indispensable para defenderse en un ambiente de extrema competencia laboral.
Sí. Los niños y niñas necesitan descanso de su esfuerzo escolar; pero una cosa es un descanso razonable y otra el que les distancien de su responsabilidad, de su disciplina y su sentido del deber. Es aberrante suspender clases porque “hace calor” y porque un grupo los empresarios del futbol podrían enojarse con el gobierno mexicano si el mundo no se detiene para ver ese juego y consumir-consumir-consumir lo que manda el comercio voraz que en torno a este evento mundial.
Por donde quiera que se le vea, esta decisión, de concretarse, demuestra más que al gobierno Morena-4-T, lo que menos le importa es la educación de los niños mexicanos.
Lo demuestra el nombramiento de secretarios de educación que no tienen ni la más elemental idea de la enorme responsabilidad que es la educación básica escolar en México; ni la más elemental formación pedagógica o didáctica para dar cauce al conocimiento, a la disciplina, al aprendizaje de reglas de orden y disposición mental, además de, por cierto, la escritura, la lectura de comprensión, las matemáticas, la historia, la técnica, la ciencia… tanto-tanto más.
Tan sólo durante la gestión del ex presidente López Obrador (2018-2024) hubo tres titulares de educación pública Esteban Moctezuma Barragán] (2018 – 2021); Delfina Gómez Álvarez] (2021– 2022) y Leticia Ramírez Amaya (2022 – 2024).
Además de que, de alguna manera, se privatiza la educación básica en México ya que muchos padres de familia, con recursos, o con sacrificios extremos, mandan a sus hijos a escuelas particulares que les garanticen un aprendizaje más disciplinado y en orden y que no haya paros escolares por razones sindicales, como ocurre en México…
… Porque, esto también abona a ese desamparo escolar en nuestro país-: Muchos maestros de la educación pública, un día sí y otro también, dejan de dar clases, dejan de estar en el aula con sus alumnos para estar, de grado o por fuerza, asoleándose en apoyo a sus líderes sindicales que les urgen a acudir a estos paros ya que, de no hacerlo, los mentores sufren las consecuencias en sus derechos laborales, aunque al final, los únicos beneficiarios son esos líderes sindicales.
El resultado es que somos un país de quinto año de primaria. O mejor, siguiendo los estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) México se sitúa en los últimos lugares de educación entre sus miembros: En los años recientes ha ocupado la posición 35 de 37 países evaluados en PISA 2022…
Que el promedio de duración del ciclo escolar en sus países miembros es de 186 días en tanto que en México, con esta medida de incremento vacacional México podría quedar apenas en 157 días efectivos de clases, en el mejor de los escenarios.
Sin un cimiento fortalecido, los estudiantes de educación superior pagan las consecuencias, toda vez que México ocupa el último lugar en la OCDE en cuanto al porcentaje de jóvenes con título universitario, con solo el 22 por ciento, lejos del promedio de la OCDE del 42 por ciento.
El 54 por ciento de la población entre 25 y 64 años cuenta únicamente con educación básica, lo que posiciona al país con el mayor rezago, además de que México registra una de las inversiones más bajas por estudiante en comparación con otros países de la OCDE.
Cuatro de cada diez jóvenes en México no concluyen la educación media superior. En resumen el “Panorama de la Educación 2025” señalan que México tiene uno de los más grandes rezagos educativos del grupo, con altos niveles de deserción y baja inversión.
Al anuncio del secretario de Educación, Mario Delgado, del incremento vacacional de los escolares de educación básica por razones de “calor” y “fut bol” las reacciones en contra no se hicieron esperar, particularmente organizaciones de padres de familia, además de gobiernos de estados no morenistas que decidieron no asumir este cambio como Jalisco y Nuevo León…
Para salir en auxilio de la situación crítica la presidente de México, Claudia Sheibaum dijo el 8 de mayo que esta decisión era provisional y que no sería bueno que los niños dejaran clases tanto tiempo, en contraposición a lo dicho por su secretario de Educación.
O como se dice: “Al perro más flaco todo es pulgas”. Estamos en crisis educativa, pero los políticos habilitados en educadores eso no lo entienden y nunca lo van a entender: sí entienden sus intereses políticos, su abyecta obediencia y quedar bien con la FIFA mejor que quedar bien con los mexicanos. Eso si que es traición a la patria.