El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que las acciones del gobierno mexicano contra los cárteles de la droga “no son ni de lejos suficientes” y advirtió que la amenaza deberá enfrentarse “de una forma u otra”.
Durante una visita a Quito, Ecuador, el funcionario reconoció la cooperación de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum con Washington, aunque señaló que la seguridad continúa como uno de los principales asuntos entre ambos países.
“Nuestra esperanza y nuestra intención es hacerlo en asociación con México. Ese es el ideal. Pero, eventualmente, esa amenaza tendrá que ser enfrentada de una forma u otra”, declaró.
Rubio sostuvo que “hay territorios, vastos territorios, en México que no están bajo el control del Estado” y consideró que los cárteles representan “una amenaza para el Estado mexicano”.
También mencionó la violencia contra integrantes de la política, el Poder Judicial y los medios de comunicación. “En México se asesina habitualmente a candidatos políticos, a jueces y a periodistas que informan sobre los cárteles. Así que estos grupos representan una amenaza enorme justo en nuestra frontera”.
El secretario de Estado realiza una gira por Ecuador, Colombia y Perú, centrada en las acciones estadounidenses contra el narcotráfico. En ese contexto, abordó el uso de aeronaves no tripuladas por organizaciones criminales en la frontera.
“Están usando drones para intentar traficar drogas y personas a través de la frontera. Estos grupos son muy peligrosos, están muy bien financiados y hay que enfrentarlos”.
México y Estados Unidos pusieron en marcha el pasado 7 de septiembre la operación binacional “Águila Alta”, destinada a contener el uso de drones por parte del crimen organizado en la frontera.
El esquema opera mediante “operaciones espejo”, en las que las Fuerzas Armadas de ambos países trabajan simultáneamente dentro de sus respectivos territorios. De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el mecanismo busca preservar la soberanía de las dos naciones y se basa en principios de reciprocidad y confianza mutua.
El despliegue se concentra entre Tijuana, Baja California, y San Diego, California, y estará vigente del 31 de agosto al 21 de septiembre de 2026. Después de una primera fase de reconocimientos terrestres y coordinación, la segunda etapa contempla equipos antidron fijos y móviles a ambos lados de la frontera.
El objetivo es detectar y neutralizar drones comerciales empleados por organizaciones criminales para vigilar los movimientos de las autoridades durante actividades relacionadas con el tráfico de personas y drogas.
Las declaraciones de Rubio se dan mientras México y Estados Unidos mantienen conversaciones comerciales relacionadas con el T-MEC. Sheinbaum sostuvo previamente una reunión virtual con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, antes de una cuarta ronda bilateral cuya fecha aún no está confirmada.
Ebrard calificó el intercambio como cordial y anunció que viajará a Washington el 10 de septiembre para continuar las conversaciones.
Sheinbaum ha señalado que México mantiene su propia vía de negociación con el gobierno de Donald Trump y afirmó que “los tres países queremos mantener las negociaciones”, pese al “desencuentro” que, dijo, existe entre Washington y Canadá.
La presidenta también estableció que su gobierno no “va a firmar nada que tenga que ver con una afectación a nuestra soberanía”. Las conversaciones comerciales mexicanas incluyen la búsqueda de una reducción de aranceles para los sectores del acero, aluminio y automotriz.