La Espinita
Andy S. K. Brown*
- Ley de Audiencias: ¿Recula la CIRT o la CRT?
- Expulsa ICE a mexicanos. Temen tortura aquí
- Marina del Pilar, a un paso del proceso legal
Todo indicaría que la presión social dio resultados. El más reciente comunicado de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT) pretende devolver la calma, dar a tranquilidad a la sociedad, de sus afiliados, y a los comunicadores que nos desempeñamos en ellos.
“Ha habido diálogo y apertura por parte de las autoridades, con lo que se han logrado importantes avances que darán certeza a la industria, a sus comunicadores y sobre todo a las millones de personas que escuchan y ven la radio y la TV en el país.”
Porque, de acuerdo con el boletín, el gobiernito cuatrotero ahora ya va en contra de las formas y no del fondo. Lea usted este párrafo del mencionado boletín:
“La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) nos ha informado que su intervención sólo ocurrirá a solicitud de quien presente la queja ante el medio y en todo caso se constreñirá a temas procedimentales, en ningún caso sobre temas de contenido editorial, ni con respecto a las determinaciones del defensor de la audiencia que nombre cada medio de comunicación.”
Y que la intervención del gobiernito de Sheinbaum –quizá también de quienes la sucedan en Palacio Nacional– sólo ocurrirá a solicitud de quien presente la queja ante el medio y en todo caso se constreñirá a temas procedimentales, en ningún caso sobre temas de contenido editorial, ni con respecto a las determinaciones del defensor de la audiencia que nombre cada medio de comunicación.”
Vale subrayar que, al final del comunicado, la CIRT lanza un dardo a la CRT: que la regulación que está por llegar, no solo se aplique a medios comerciales, también a los que dependen digamos que “ideológicamente” y, sobre todo, económicamente de la 4T.
Bien. Pero ¿de verdad creen en la CIRT que la CRT de un Movimiento que siempre miente y nunca cumple sus compromisos, ahora sí, van a respetar lo que incluso está en tinta sobre el papel?
Yo no me confío en ello.
* * *
Una nota del diario The New York Times da cuenta de que, recientemente, un grupo de mexicanos fue expulsado por el ICE dependiente del Orange Trump, pasándose por el arco del triunfo la resolución de un tribunal migratorio que lo expresamente había prohibido la actuación de esa agencia xenófoba.
¿Por qué la prohibición judicial?
Porque, argumentaron entonces los ahora expulsados de EU que, al regresar a México ¡serían torturados!
Se trata de quienes habían solicitado refugio político, dadas las amenazas recibidas no solo por parte del crimen organizado, incluso de los gobiernos estatales y hasta del federal.
El ICE arguyó que los expulsados eran un “grupo de extranjeros (que) incluía a miembros de bandas, narcotraficantes, un violador de menores y un asesino”.
Luego, ¿por qué los juzgadores sí les concedieron la protección ahora violada?
Ni siquiera denunciar tortura, sirve ante estos energúmenos.
Esta es otra medida de presión a gobiernito cuatrotero de la señora Sheinbaum.
Porque el mismo diario dio a conocer que Trump ya cuenta con 47 mil millones de dólares para continuar con el levantamiento del muro fronterizo que ahora contará con una tercera pared metálica infranqueable.
Como usted aprecia, las relaciones de Palacio Nacional con la Casa Blanca son excelentes.

* * *
A quien siguen “torturando psicológicamente” es a la morenista María del Pilar Ávila, sólo que ahora no es Jaime Bonilla quien presuntamente lo hace.
De acuerdo con ¡otra grabación! obtenida y difundida por el colega Gildo Garza, dos de sus ya varios interlocutores le dieron un ultimátum, porque ya están cansados de su bla, bla, bla:
En esta “última oportunidad” para cooperar con autoridades de Estados Unidos, aparece por primera vez el término proffer letter, un mecanismo del sistema legal estadounidense para compartir información con fiscales bajo condiciones pactadas.
Ante ello, la todavía gobernadora de Baja California pregunta cuáles serían los delitos que el Departamento de Justicia le imputaría y, además, sobre los temas que en EU quieren que ella delate.
Se escucha, asimismo, la respuesta del otro lado de la línea telefónica: que no pueden adelantarle esa información –¡de milagro ella no pidió pruebas, pruebas, pruebas, porque sabe cuáles son las que tienen overthere!–, por lo que ella debe redactar un texto en el que presente las delaciones que está dispuesta a brindar.
Con tanta filtración, doña Marina del Pilar termina enloqueciendo por las torturas psicológicas que ella misma se receta, o tras las barras de una prisión que no esté cercana a San Diego.
@AndySKBrown1
*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.