Fuera de todo
Denise Díaz Ricárdez
Así como hay quienes utilizan las redes sociales en múltiples actividades e intereses lúdicos o académicos, hay, a su vez, otros que las utilizan con intenciones de engañar o agredir.
Es lo que se denomina ciberacoso.
Es una realidad insoslayable que puede afectar de forma más preocupante en menores de edad, adolescentes y jóvenes, sin excluir incluso a adultos y mayores.
Nadie está fuera de esos riesgos.
No obstante ello, son los sectores infantiles y juveniles los de mayor afectación.
El ciberacoso frecuentemente es sexual, aunque la lista se extiende a quienes pretenden degradar, humillar, controlar, confundir, extorsionar, en grados que afectan indefinidamente a las víctimas.
Ni qué decir con la inteligencia artificial, que puede poner rostros sobre cuerpos e incluso copiar voces.
Como lo explica la académica de la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán (FES): “…muchas de las humillaciones, amenazas y agresiones que ocurren en internet no están contempladas en la ley, lo que deja en el abandono a millones de personas, especialmente niñas, niños y adolescentes.
“No siempre se trata de acoso sexual. A veces se trata de degradar, humillar o controlar. Y eso también es violencia, aunque la ley aún no lo reconozca como tal.
“El Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2023 reporta que 18.4 millones de personas de 12 años o más han sido víctimas. De ellas, el 56% son mujeres, principalmente jóvenes de entre 20 y 29 años (30.7%), seguidas por adolescentes de 12 a 19 (29.3%).”
El INEGI dio a conocer que en 2025 había 104.9 millones de personas usuarias de internet, un 86.1 de la población de seis y años y más tanto en zonas urbanas y rurales.
A eso hay que sumarle que cada año se incorporan seis millones más de usuarios de las redes, sea en equipos fijos o móviles, las cuales utilizan distintas opciones como son el Facebook, WhatsApp, X, tik tok, Instagram entre las más conocidas, lo que da un estimado de 110 millones de usuarios este año.
La propia UNICEF considera que la violencia en internet se manifiesta cuando:
Las personas se dirigen a niñas, niños y adolescentes con fines sexuales en redes sociales, videojuegos o plataformas de mensajería.
Cuando niños y niñas acceden o se les envía contenido nocivo como situaciones sexuales, de violencia, misoginia, xenofobia o se les induce al suicidio.
Otra forma de violencia en línea es el ciberacoso que se presenta cuando otros niños y adolescentes e incluso personas extrañas difunden rumores, burlas, amenazas o publican fotos vergonzosas o inapropiadas de alguien en las redes sociales.
También se presentan situaciones de riesgo cuando niñas, niños y adolescentes comparten información personal, fotografías o videos de ellos o de sus familias.
Como se aprecia hay mucho por hacer, pues hay una gran disparidad en las legislaciones sobre atropellos digitales y son muy pocas las personas que denuncias en las instancias públicas de atención.
En los hogares y en las escuelas, en tanto se regulan las legislaciones, ha de atenderse este fenómeno asociado a las redes, útiles y también de enorme riesgo.