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Columna de opinión

La postura del gobierno Francés ante la violencia y los saqueos

Alberto Carbot

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Alberto Carbot
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*El presidente Macron condena el salvajismo y advierte que los responsables tendrán que pagar*

_Tras los ataques contra ayuntamientos, comercios y edificios públicos en diversas ciudades francesas, el presidente prometió castigo a los responsables de los disturbios del pasado sábado. En un mensaje a la nación, emitido ayer por la tarde, defendió el derecho a manifestarse, reconoció el malestar provocado por el encarecimiento de la vida y exigió una investigación sobre las fallas de seguridad que permitieron los actos de vandalismo. También anunció medidas para proteger las ciudades y convocar al diálogo con estudiantes, sindicatos y organizaciones empresariales_

*Alberto Carbot*

 

El presidente Emmanuel Macron condenó la violencia desatada el sábado 17 de octubre en numerosas ciudades de Francia, donde grupos de individuos incendiaron edificios públicos, saquearon comercios, atacaron ayuntamientos y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad.

En un mensaje dirigido a la nación la noche del domingo, el mandatario responsabilizó de los disturbios a grupos radicales de ultraizquierda, a los que, según afirmó, se sumaron numerosos delincuentes. Su intervención estuvo marcada por el incendio del Ayuntamiento de Limoges, uno de los episodios más graves de una jornada que dejó varios cientos de policías heridos.

“¿Qué tienen en la cabeza? ¿Cómo pueden unos franceses hacerle esto a Francia?”, preguntó Macron al referirse a las imágenes de destrucción que circularon durante el fin de semana. El presidente mencionó expresamente el incendio del Ayuntamiento de Limoges, el ataque contra la oficina de turismo de Lyon, la irrupción de manifestantes violentos en el Ayuntamiento de Marsella y la agresión contra la residencia del prefecto de Burdeos. Las escenas mostraron la magnitud de unos disturbios que desbordaron los dispositivos policiales en diferentes localidades.

Macron manifestó su indignación ante los ataques y rechazó cualquier intento de justificarlos mediante las demandas sociales que dieron origen a las movilizaciones. “Nada lo justifica, nada lo explica, nada lo excusa”, afirmó, al expresar los sentimientos de cólera y vergüenza que, dijo, provocaron los acontecimientos entre los franceses. La destrucción de edificios pertenecientes a la comunidad y las agresiones contra establecimientos privados ocuparon buena parte de su intervención, en la que insistió en la necesidad de identificar y sancionar a los responsables.

El mandatario sostuvo que grupos procedentes de pequeñas organizaciones de ultraizquierda habían actuado junto con delincuentes dedicados al saqueo y la destrucción. Se trata de una atribución presidencial que deberá ser sustentada por las investigaciones correspondientes, tanto para establecer la identidad de los participantes como para determinar sus responsabilidades individuales. El propio Macron exigió que las indagatorias se realicen con rapidez y que los tribunales actúen con la firmeza necesaria, dentro de las facultades que les confiere la legislación francesa.

*Los ataques contra edificios públicos*

El incendio del Ayuntamiento de Limoges ocupó un lugar destacado en el discurso. Macron lo mencionó como ejemplo de una violencia que considera inadmisible, especialmente porque estuvo dirigida contra un edificio que alberga las instituciones municipales. El inmueble, situado en una de las ciudades más conocidas del centro de Francia, fue atacado durante los disturbios del sábado. La destrucción de instalaciones utilizadas para atender a la población afecta directamente el funcionamiento de los servicios públicos y ocasiona perjuicios que terminarán repercutiendo sobre los propios ciudadanos.

En Lyon, los ataques alcanzaron la oficina de turismo, mientras que en Marsella los agresores irrumpieron en el Ayuntamiento. En Burdeos, la residencia del representante del Estado también fue blanco de actos violentos. Macron presentó estos acontecimientos como parte de una misma jornada de desórdenes extendidos por numerosas ciudades del territorio metropolitano y de ultramar. Aunque los incidentes tuvieron características distintas, compartieron la agresión contra inmuebles públicos y, en muchos casos, la destrucción de establecimientos comerciales que nada tenían que ver con las decisiones del Gobierno.

El presidente expresó su respaldo a los alcaldes y representantes municipales que tuvieron que enfrentar los ataques, así como a los comerciantes, artesanos y empresarios perjudicados. Reconoció que algunos propietarios intentaron defender personalmente sus negocios y escaparates ante la presencia de saqueadores. Para quienes perdieron mercancías, equipos o instalaciones, las consecuencias de los disturbios significan daños materiales y dificultades económicas que podrían prolongarse mucho después de que las calles recuperen la normalidad. Macron prometió que el Gobierno establecerá mecanismos de apoyo para acompañarlos en la recuperación de sus actividades.

También manifestó su solidaridad con los policías y gendarmes lesionados durante los enfrentamientos. Según expuso, varios cientos de integrantes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos mientras intentaban contener los ataques. El mandatario defendió su actuación y aseguró que habían cumplido sus responsabilidades en condiciones particularmente difíciles. Reconoció, sin embargo, que la magnitud de los acontecimientos obliga a examinar la capacidad de respuesta de las autoridades, especialmente cuando numerosos grupos violentos actúan de manera simultánea y los dispositivos preventivos resultan insuficientes.

*Investigar las fallas y castigar a los responsables*

Macron anunció que había ordenado al Gobierno revisar los mecanismos de inteligencia,anticipación y despliegue de las fuerzas del orden. El presidente considera necesario establecer por qué los dispositivos de seguridad no lograron impedir ataques contra inmuebles públicos y establecimientos privados, pese a que las movilizaciones habían sido convocadas con anterioridad. Exigió respuestas claras al ministro del Interior y aseguró que se dará a conocer la información necesaria sobre la actuación de las autoridades. Su planteamiento comprende la investigación de los hechos y la revisión de las decisiones que se tomaron antes y durante los disturbios.

Las investigaciones judiciales deberán identificar a quienes participaron directamente en los incendios, saqueos, agresiones y destrucción de propiedades. Macron señaló que el ministro de Justicia había solicitado al Ministerio Público actuar con la mayor firmeza y reclamó un seguimiento judicial ejemplar. Recordó que los jueces administran justicia en nombre de los ciudadanos y que cada delito debe recibir la respuesta prevista por la ley. Esta exigencia incluye establecer responsabilidades mediante pruebas y procedimientos legales, sin que las detenciones o las acusaciones sustituyan las resoluciones de los tribunales.

“Quienes destruyeron deben pagar. Quienes saquearon deben resarcir los daños”, advirtió el presidente, quien añadió que aquellos que intentaron derribar la República tendrán que responder por sus actos. Sus palabras estuvieron dirigidas a quienes aprovecharon las movilizaciones para incendiar propiedades, ingresar por la fuerza en establecimientos y enfrentarse a los agentes de seguridad. Las reivindicaciones políticas o económicas que acompañaron las manifestaciones no modifican la naturaleza de esos hechos. Un incendio provocado, el robo de mercancías o una agresión física deben investigarse y sancionarse conforme a la ley.

El mandatario anunció que el primer ministro encabezaría una célula de crisis encargada de movilizar recursos y facilitar las ayudas destinadas a los afectados. Las medidas deberán atender principalmente a comerciantes, artesanos y propietarios que sufrieron daños durante los acontecimientos. Macron aseguró que no serán abandonados frente a las pérdidas ocasionadas por los ataques. Su Gobierno tendrá que determinar ahora los mecanismos de asistencia, los procedimientos para acceder a ellos y las responsabilidades económicas que puedan exigirse a quienes sean declarados culpables de los delitos cometidos.

*El malestar social que precedió a los disturbios*

En otra parte de su intervención, Macron reconoció que varios cientos de miles de franceses participaron en las manifestaciones para expresar inconformidades relacionadas con el costo de la vida, el precio de los combustibles y las perspectivas económicas del país. El presidente pidió distinguir a estos ciudadanos de los grupos responsables de la destrucción. Esa diferencia es importante porque las manifestaciones reunieron a personas con demandas legítimas que ejercieron pacíficamente sus derechos, mientras otros individuos aprovecharon las concentraciones para atacar instalaciones públicas y propiedades privadas.

El encarecimiento de los combustibles fue uno de los asuntos principales abordados por el mandatario. Macron atribuyó parte de las dificultades actuales a las consecuencias del conflicto iniciado en el golfo Pérsico, en el que, según afirmó, Francia no ha participado, aunque su economía padece los efectos de las tensiones internacionales. Reconoció que el problema se manifiesta también en otras capitales europeas y que los ciudadanos esperan medidas capaces de aliviar el aumento de sus gastos cotidianos. El descontento por los precios, explicó, constituye una preocupación que su Gobierno comprende y debe atender.

Para enfrentar las dificultades energéticas, Macron anunció que viajaría este lunes 19 de octubre a países del Golfo con el propósito de asegurar los suministros franceses de petróleo y gas. Informó que ya había emprendido gestiones internacionales para garantizar el abastecimiento y actuar sobre los mercados energéticos. Las conversaciones buscan reducir los riesgos derivados del conflicto regional y proteger la disponibilidad de combustibles, cuya evolución repercute directamente en los costos del transporte, la actividad económica y los presupuestos familiares.

En el ámbito interno, el presidente señaló que el primer ministro y su gabinete habían tomado decisiones en coordinación con los distribuidores de combustibles para conseguir que las medidas gubernamentales se reflejen en los precios. Admitió que los franceses necesitan resultados concretos y que el poder adquisitivo constituye una preocupación central de su administración. Las explicaciones sobre las causas internacionales del encarecimiento no eliminan las dificultades que enfrentan los consumidores, particularmente quienes dependen diariamente de sus vehículos para trabajar o desplazarse.

Macron dedicó también una parte considerable de su mensaje a las protestas estudiantiles que se han desarrollado durante las últimas semanas. Reconoció que entre alumnos de enseñanza media y universitarios existe una preocupación profunda por sus condiciones de vida y estudio, las posibilidades de elegir una profesión y las dificultades para encontrar un lugar en la sociedad. El presidente admitió que muchos jóvenes contemplan el futuro con incertidumbre y temen que sus esfuerzos educativos no les permitan alcanzar las condiciones de vida a las que legítimamente aspiran.

El mandatario aseguró que el Ministerio de Educación Nacional ha comenzado a recoger las demandas de los estudiantes mediante reuniones y una plataforma de consulta que recibió más de 100 mil aportaciones. Explicó que esos planteamientos se sumarán a los trabajos desarrollados en las distintas demarcaciones educativas y centros escolares. Su intención, afirmó, es que los jóvenes participen en la elaboración de las respuestas gubernamentales y que las propuestas no sean formuladas exclusivamente por funcionarios, sin escuchar a quienes enfrentan diariamente los problemas del sistema educativo.

*Proteger las ciudades y recuperar el diálogo*

Como respuesta inmediata a los disturbios, Macron anunció que los prefectos, en coordinación con los alcaldes, podrán adoptar las medidas necesarias para proteger edificios públicos, establecimientos comerciales y zonas urbanas expuestas a nuevos ataques. Estas facultades incluyen la prohibición de determinadas concentraciones cuando las autoridades consideren indispensable impedir acontecimientos violentos. La aplicación de esas restricciones tendrá que ajustarse a la legislación francesa, que reconoce el derecho a manifestarse y establece condiciones para limitarlo cuando existan amenazas a la seguridad pública.

El presidente hizo un llamado a todos los partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicatos para que condenen expresamente los actos violentos y contribuyan a evitar nuevos enfrentamientos. Consideró que cada organización debe asumir su responsabilidad ante los acontecimientos y pidió que las diferencias políticas no sean utilizadas para justificar la destrucción. El primer ministro convocará reuniones con estas fuerzas para conocer sus posiciones y obtener compromisos públicos orientados a disminuir las tensiones que han acompañado las movilizaciones.

Macron propuso además establecer espacios de trabajo con estudiantes, profesores, sindicatos, empresarios, autoridades territoriales y parlamentarios para discutir medidas relacionadas con las preocupaciones sociales expresadas durante las protestas. El Gobierno pretende iniciar estas conversaciones durante la semana y formular propuestas concretas. El presidente sostuvo que escuchar a los jóvenes exige permitirles participar directamente en las deliberaciones, especialmente cuando las decisiones afectan sus oportunidades educativas y profesionales. El resultado dependerá de los acuerdos alcanzados y de las medidas que las autoridades estén dispuestas a llevar a la práctica.

Sobre la respuesta del Estado frente a nuevos disturbios, Macron fue terminante al advertir que no habrá tolerancia para quienes vuelvan a recurrir a la violencia. “Escuchar y dialogar no significa debilidad ni impunidad”, afirmó. El mandatario insistió en que su Gobierno debe atender las causas de la inconformidad y garantizar el cumplimiento de las leyes. Los ataques del sábado han demostrado las consecuencias de permitir que grupos dispuestos a cometer delitos se mezclen con concentraciones ciudadanas y utilicen su desarrollo para agredir, saquear o destruir.

*La violencia ante las elecciones presidenciales*

El discurso incluyó una referencia directa al calendario político francés. Macron recordó que faltan aproximadamente seis meses para las elecciones presidenciales de 2027 y cuestionó a quienes, según dijo, consideran prioritario promover manifestaciones que deriven en desórdenes. Acusó a esos sectores de intentar perjudicar a la República e impedir que el debate electoral se desarrolle con normalidad. Su señalamiento fue particularmente severo porque vinculó la violencia de las calles con las tensiones políticas que acompañarán la sucesión presidencial.

El mandatario defendió que la discusión sobre el futuro de Francia se desarrolle mediante reuniones públicas, debates entre partidos, periódicos, programas de televisión y concentraciones pacíficas. Reconoció que existen desacuerdos profundos sobre la economía, la educación y las decisiones del Gobierno, pero rechazó que puedan dirimirse mediante incendios y agresiones. Al concluir, pidió unidad, calma y respeto, reiteró que las autoridades deben ofrecer respuestas a las demandas sociales y cerró su mensaje con las palabras habituales de los presidentes franceses. “¡Viva la República y viva Francia!”.

Las declaraciones de Macron dejan al Gobierno ante compromisos que podrán examinarse en los próximos días. Tendrá que esclarecer las fallas policiales, identificar a los responsables de los delitos, reparar los daños y atender las reclamaciones de quienes salieron pacíficamente a manifestarse. Nada de esto exige disculpar el vandalismo ni aceptar que el descontento social conceda a determinados grupos el derecho de incendiar edificios, saquear comercios o agredir a personas. Los ciudadanos pueden cuestionar al presidente, reclamar cambios económicos e incluso exigir su salida del poder. Lo que no pueden hacer, amparados en esas demandas, es imponer sus posiciones mediante la destrucción y la violencia.

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